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Sábado, 6 de enero de 2029

6 de enero

Tiempo de Navidad · Blanco

Las lecturas del día

Primera lectura

El Espíritu, el agua y la sangre

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 1Jn 5, 5-13

Hijos míos:

¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?

Jesucristo vino por el agua y por la sangre; no solamente con el agua, sino con el agua y con la sangre. Y el Espíritu da testimonio, porque el Espíritu es la verdad. Son tres los que dan testimonio: el Espíritu, el agua y la sangre; y los tres están de acuerdo.

Si damos fe al testimonio de los hombres, con mayor razón tenemos que aceptar el testimonio de Dios. Y Dios ha dado testimonio de su Hijo.

El que cree en el Hijo de Dios tiene en su corazón el testimonio de Dios. El que no cree a Dios lo hace pasar por mentiroso, porque no cree en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo.

Y el testimonio es este: Dios nos dio la Vida eterna, y esa Vida está en su Hijo. El que está unido al Hijo, tiene la Vida; el que no lo está, no tiene la Vida.

Les he escrito estas cosas, a ustedes que creen en el nombre del Hijo de Dios, para que sepan que tienen la Vida eterna.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 147, 12-15. 19-20

¡Glorifica al Señor, Jerusalén! O bien: Aleluia.

¡Glorifica al Señor, Jerusalén,

alaba a tu Dios, Sión!

El reforzó los cerrojos de tus puertas

y bendijo a tus hijos dentro de ti. R.

El asegura la paz en tus fronteras

y te sacia con lo mejor del trigo.

Envía su mensaje a la tierra,

su palabra corre velozmente. R.

Revela su palabra a Jacob,

sus preceptos y mandatos a Israel:

a ningún otro pueblo trató así

ni le dio a conocer sus mandamientos. R.

Aleluia

Cf. Mc 9, 7

Aleluia.

Los cielos se abrieron y se oyó la voz del Padre:

«Este es mi Hijo muy querido, escúchenlo.»

Aleluia.

Evangelio

Tú eres mi Hijo muy querido, en ti tengo puesta toda mi predilección

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos Mc 1, 6b-11

Juan Bautista predicaba, diciendo:

«Detrás de mí vendrá el que es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy digno de ponerme a sus pies para desatar la correa de sus sandalias. Yo los he bautizado a ustedes con agua, pero él los bautizará con el Espíritu Santo.»

En aquellos días, Jesús llegó desde Nazaret de Galilea y fue bautizado por Juan en el Jordán. Y al salir del agua, vio que los cielos se abrían y que el Espíritu Santo descendía sobre él como una paloma; y una voz desde el cielo dijo: «Tú eres mi Hijo muy querido, en ti tengo puesta toda mi predilección.»

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer, para hacernos hijos adoptivos.

Oración colecta

Dios todopoderoso y eterno, que por la venida de tu Hijo unigénito has hecho resplandecer una nueva luz, concédenos que, así como él compartió nuestra condición humana al nacer de la Virgen, también nosotros lleguemos a compartir su reino de gracia. Él que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Dios nuestro, fuente del amor sincero y de la paz; concédenos glorificar tu nombre con estas ofrendas que te presentamos, y por la participación en la eucaristía, ayúdanos a vivir unidos en un solo corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión

De su plenitud, todos nosotros hemos participado, y hemos recibido gracia sobre gracia.

Oración después de la comunión

Señor, que tu pueblo, tantas veces ayudado por ti, pueda recibir hoy y siempre los dones de tu amor, para que, fortalecido por los bienes transitorios, busque con mayor confianza los bienes eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia San Gabriel