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Orar

Jueves, 16 de septiembre de 2027

San Cornelio, papa, y Cipriano, obispo, mártires

Tiempo Ordinario · Rojo · Año impar (I)

Las lecturas del día

Primera lectura

Vigila tu conducta y tu doctrina. Si obras así, te salvarás a ti mismo y a los que te escuchen

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo 1Tim 4, 12-16

Querido hijo:

Que nadie menosprecie tu juventud: por el contrario, trata de ser un modelo para los que creen, en la conversación, en la conducta, en el amor, en la fe, en la pureza de vida.

Hasta que yo llegue, dedícate a la proclamación de las Escrituras, a la exhortación y a la enseñanza.

No malogres el don espiritual que hay en ti y que te fue conferido mediante una intervención profética, por la imposición de las manos del presbiterio. Reflexiona sobre estas cosas y dedícate enteramente a ellas, para que todos vean tus progresos. Vigila tu conducta y tu doctrina, y persevera en esta actitud. Si obras así, te salvarás a ti mismo y salvarás a los que te escuchen.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 110, 7-8. 9. 10 (R.: 2a)

¡Grandes son las obras del Señor! O bien: Aleluia.

Las obras de sus manos son verdad y justicia;

todos sus preceptos son indefectibles:

están afianzados para siempre

y establecidos con lealtad y rectitud. R.

El envió la redención a su pueblo,

promulgó su alianza para siempre:

su Nombre es santo y temible. R.

El temor del Señor es el comienzo de la sabiduría:

son prudentes los que lo practican.

¡El Señor es digno de alabanza eternamente! R.

Aleluia

Mt 11, 28

Aleluia.

«Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados,

y Yo los aliviaré», dice el Señor

Aleluia.

Evangelio

Sus numerosos pecados le han sido perdonados porque ha demostrado mucho amor

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas Lc 7, 36-50

Un fariseo invitó a Jesús a comer con él. Jesús entró en la casa y se sentó a la mesa. Entonces una mujer pecadora que vivía en la ciudad, al enterarse de que Jesús estaba comiendo en casa del fariseo, se presentó con un frasco de perfume. Y colocándose detrás de él, se puso a llorar a sus pies y comenzó a bañarlos con sus lágrimas; los secaba con sus cabellos, los cubría de besos y los ungía con perfume.

Al ver esto, el fariseo que lo había invitado pensó: «Si este hombre fuera profeta, sabría quién es la mujer que lo toca y lo que ella es: ¡una pecadora!»

Pero Jesús le dijo: «Simón, tengo algo que decirte.» «Di, Maestro!», respondió él.

«Un prestamista tenía dos deudores: uno le debía quinientos denarios, el otro cincuenta. Como no tenían con qué pagar, perdonó a ambos la deuda. ¿Cuál de los dos amará más?»

Simón contestó: «Pienso que aquel a quien perdonó más.»

Jesús le dijo: «Has juzgado bien.» Y volviéndose hacia la mujer, dijo a Simón: «¿Ves a esta mujer? Entré en tu casa y tú no derramaste agua sobre mis pies; en cambio, ella los bañó con sus lágrimas y los secó con sus cabellos. Tú no me besaste; ella, en cambio, desde que entré, no cesó de besar mis pies. Tú no ungiste mi cabeza; ella derramó perfume sobre mis pies. Por eso te digo que sus pecados, sus numerosos pecados, le han sido perdonados porque ha demostrado mucho amor. Pero aquel a quien se le perdona poco, demuestra poco amor.»

Después dijo a la mujer: «Tus pecados te son perdonados.»

Los invitados pensaron: «¿Quién es este hombre, que llega hasta perdonar los pecados?» Pero Jesús dijo a la mujer: «Tu fe te ha salvado, vete en paz.»

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

Señor, concede la paz a los que esperan en ti, para que se compruebe la veracidad de tus profetas. Escucha la oración de tu servidor y la de tu pueblo Israel.

Oración colecta

Dios nuestro, que diste a tu pueblo como pastores solícitos y mártires invictos a los santos Cornelio y Cipriano, por su intercesión, fortalece nuestra fe y constancia y concédenos trabajar generosamente por la unidad de la Iglesia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Padre, acepta la ofrenda que tu pueblo te presenta en honor de tus mártires, y así como la eucaristía fortaleció en la persecución a los santos Cornelio y Cipriano, también a nosotros nos alcance la constancia en medio de las adversidades. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión

¡Qué inapreciable es tu misericordia, Señor! Los hombres se refugian a la sombra de tus alas.

Oración después de la comunión

Por estos misterios recibidos te suplicamos, Padre, que nos confirmes con tu espíritu de fortaleza para que, a ejemplo de los santos Cornelio y Cipriano, demos fiel testimonio de la verdad evangélica. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia San Gabriel