Saltar al contenido

Orar

Martes, 1 de junio de 2027

San Justino, mártir

Tiempo Ordinario · Rojo · Año impar (I)

Las lecturas del día

Primera lectura

Me quedé completamente ciego

Lectura del libro de Tobías Tob 2, 9-14

Una noche, después de bañarme, salí al patio y me acosté a dormir junto a la pared, con la cara descubierta a causa del calor. Yo no sabía que arriba, en la pared, había unos gorriones; de pronto, su estiércol caliente cayó sobre mis ojos, produciéndome unas manchas blancas. Me hice atender por los médicos, pero cuantos más remedios me aplicaban, menos veía a causa de las manchas, hasta que me quedé completamente ciego.

Así estuve cuatro años privado de la vista, y todos mis parientes estaban afligidos. Ajicar me proveyó de lo necesario durante dos años, hasta que partió para Elimaida.

Desde ese momento, mi esposa Ana empezó a trabajar en labores femeninas: hilaba lana, enviaba el tejido a sus clientes y recibía el pago correspondiente. Una vez, el siete del mes de Distros, terminó un tejido y lo entregó a sus clientes. Estos el pagaron lo que correspondía y, además, le regalaron un cabrito para comer. Cuando entró en mi casa, el cabrito comenzó a balar. Yo llamé a mi mujer y le pregunté: «¿De dónde salió este cabrito? ¿No habra sido robado? Devuélvelo a sus dueños, porque no podemos comer nada robado.» Ella me respondió: «¡Pero si es un regalo que me han hecho, además del pago!»

Yo no le creí e insistía en que lo devolviera a sus dueños, llegando a enojarme con ella por este asunto.

Entonces ella me replicó: «¿Para qué te sirvieron tus limosnas y tus obras de justicia? ¡Ahora se ve bien claro!»

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 111, 1-2. 7-8. 9 (R.: cf. 7bc)

El corazón del justo confía en el Señor. O bien: Aleluia.

Feliz el hombre que teme al Señor

y se complace en sus mandamientos.

Su descendencia será fuerte en la tierra:

la posteridad de los justos es bendecida. R.

No tendrá que temer malas noticias:

su corazón está firme, confiado en el Señor.

Su ánimo está seguro, y no temerá,

hasta que vea la derrota de sus enemigos. R.

El da abundantemente a los pobres:

su generosidad permanecerá para siempre,

y alzará su frente con dignidad. R.

Aleluia

Cf. Ef 1, 17-18

Aleluia.

El Padre de nuestro Señor Jesucristo

ilumine nuestros corazones,

para que podamos valorar la esperanza

a la que hemos sido llamados.

Aleluia.

Evangelio

Den al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios.

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos Mc 12, 13-17

Le enviaron a Jesús unos fariseos y herodianos para sorprenderlo en alguna de sus afirmaciones. Ellos fueron y le dijeron: «Maestro, sabemos que eres sincero y no tienes en cuenta la condición de las personas, porque no te fijas en la categoría de nadie, sino que enseñas con toda fidelidad el camino de Dios. ¿Está permitido pagar el impuesto al César o no? ¿Debemos pagarlo o no?»

Pero Él, conociendo su hipocresía, les dijo: «¿Por qué me tienden una trampa? Muéstrenme un denario.»

Cuando se lo mostraron, preguntó: «¿De quién es esta figura y esta inscripción?»

Respondieron: «Del César.»

Entonces Jesús les dijo: «Den al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios.»

Y ellos quedaron sorprendidos por la respuesta.

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

Los malvados dijeron cosas vanas de mí, ignorando tu ley; pero yo daba testimonio de ti delante de los reyes, y no me avergonzaba. (T. P. Aleluia).

Oración colecta

Dios todopoderoso, que enseñaste al mártir

san Justino la ciencia incomparable de Jesucristo, por la locura de la cruz, concédenos por su intercesión que, rechazando los engaños del error, obtengamos la firmeza de la fe. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Concédenos, Señor, celebrar dignamente estos misterios que con tanta valentía defendió san Justino. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión

No quise saber nada, fuera de Jesucristo, y Jesucristo crucificado. (T. P. Aleluia).

Oración después de la comunión

Te pedimos, Padre, por este alimento celestial recibido, que, siguiendo las enseñanzas de san Justino, vivamos en continua acción de gracias. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia San Gabriel