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Martes, 25 de mayo de 2027

San Beda el Venerable, presbítero y doctor de la Iglesia

Tiempo Ordinario · Verde · Año impar (I)

Las lecturas del día

Primera lectura

Ser fiel a los mandamientos es ofrecer un sacrificio de comunión.

Lectura del libro del Eclesiástico Eclo 35, 1-12

Observar la Ley es como presentar muchas ofrendas

y ser fiel a los mandamientos

es ofrecer un sacrificio de comunión;

devolver un favor es hacer una oblación de harina

y hacer limosna es ofrecer un sacrifico de alabanza.

La manera de agradar al Señor es apartarse del mal,

y apartarse de la injusticia es un sacrificio de expiación.

No te presentes ante el Señor con las manos vacías,

porque todo esto lo prescriben los mandamientos.

Cuando la ofrenda del justo engrasa el altar,

su fragancia llega a la presencia del Altísimo.

El sacrificio del justo es aceptado

y su memorial no caerá en el olvido.

Glorifica al Señor con generosidad

y no mezquines las primicias de tus manos.

Da siempre con el rostro radiante y consagra el diezmo con alegría.

Da al Altísimo según lo que él te dio,

y con generosidad, conforme a tus recursos,

porque el Señor sabe retribuir

y te dará siete veces más.

No pretendas sobornarlo con un don, porque no lo aceptaría,

y no te apoyes en un sacrificio injusto.

Porque el Señor es juez

y no hace distinción de personas.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 49, 5-8. 14. 23 (R.:23b)

¡El Señor es el único Juez!

Al que va por el buen camino,

Le haré gustar la salvación de Dios.

El Dios de los dioses, el Señor,

habla para convocar la Tierra

desde la salida del sol hasta el ocaso.

«Reúnanme a mis amigos,

a los que sellaron mi alianza con un sacrificio.»

¡Que el cielo proclame su justicia,

porque el Señor es el único Juez! R.

«Escucha, pueblo mío, yo te hablo;

Israel, voy a alegar contra ti: yo soy el Señor, tu Dios.

No te acuso por tus sacrificios:

¡tus holocaustos están siempre en mi presencia!» R.

«Ofrece al Señor un sacrificio de alabanza

y cumple tus votos al Altísimo.

El que ofrece sacrificios de alabanza, me honra de verdad;

y al que va por el buen camino,

le haré gustar la salvación de Dios.» R.

Aleluia

Cf. Mt 11, 25

Aleluia.

Bendito eres, Padre, Señor del cielo y de la tierra,

porque revelaste los misterios del Reino a los pequeños.

Aleluia.

Evangelio

Recibiréis en este mundo el ciento por uno,en medio de las persecuciones; y en el mundo futuro, la Vida eterna

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos Mc 10, 28-31

Pedro le dijo a Jesús: «Tú sabes que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido.»

Jesús respondió: «Les aseguro que el que haya dejado casa, hermanos y hermanas, madre y padre, hijos o campos por mí y por la Buena Noticia, desde ahora, en este mundo, recibirá el ciento por uno en casas, hermanos y hermanas, madres, hijos y campos, en medio de las persecuciones; y en el mundo futuro recibirá la Vida eterna.

Muchos de los primeros serán los últimos y los últimos serán los primeros.»

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

El Señor fue mi apoyo: me sacó a un lugar espacioso, me libró, porque me ama.

Oración colecta

Dios nuestro, que iluminas a tu Iglesia con la sabiduría del presbítero san Beda, concédenos ser guiados por sus enseñanzas y sostenidos por sus méritos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Dios nuestro, que nos das lo que debemos ofrecerte y consideras esta ofrenda como un gesto de nuestra devoción hacia ti; te pedimos confiadamente poder alcanzar los premios eternos. ya que nos concedes la fuente del mérito, Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión

Cantaré al Señor, porque me ha favorecido; alabaré el nombre del Señor Altísimo.

Oración después de la comunión

Saciados con el alimento de la salvación, te pedimos, Padre de misericordia, que por este sacramento que recibimos en la tierra nos hagas participar de la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia San Gabriel