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Orar

Domingo, 28 de marzo de 2027

Domingo de Pascua

Triduo Pascual · Blanco · Ciclo B

Las lecturas del día

Primera lectura

Comimos y bebimos con él, después de su resurrección

Lectura de los Hechos de los apóstoles Hch 10, 34a.37-43

Pedro, tomando la palabra, dijo: «Ustedes ya saben qué ha ocurrido en toda Judea, comenzando por Galilea, después del bautismo que predicaba Juan: cómo Dios ungió a Jesús de Nazaret con el Espíritu Santo, llenándolo de poder. El pasó haciendo el bien y curando a todos los que habían caído en poder del demonio, porque Dios estaba con él.

Nosotros somos testigos de todo lo que hizo en el país de los judíos y en Jerusalén. Y ellos lo mataron, suspendiéndolo de un patíbulo. Pero Dios lo resucitó al tercer día y le concedió que se manifestara, no a todo el pueblo, sino a testigos elegidos de antemano por Dios: a nosotros, que comimos y bebimos con él, después de su resurrección.

Y nos envió a predicar al pueblo, y a atestiguar que él fue constituido por Dios Juez de vivos y muertos. Todos los profetas dan testimonio de él, declarando que los que creen en él reciben el perdón de los pecados, en virtud de su Nombre.»

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 117, 1-2.16-17. 22-23

Este es el día que hizo el Señor: alegrémonos y regocijémonos en él. O bien: Aleluia, aleluia, aleluia.

¡Den gracias al Señor, porque es bueno,

porque es eterno su amor!

Que lo diga el pueblo de Israel:

¡es eterno su amor! R.

La mano del Señor es sublime,

la mano del Señor hace proezas.

No, no moriré:

viviré para publicar lo que hizo el Señor. R.

La piedra que desecharon los constructores

es ahora la piedra angular.

Esto ha sido hecho por el Señor

y es admirable a nuestros ojos. R.

Segunda lectura

Busquen los bienes del cielo, donde está Cristo

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Colosas Col 3, 1-4

Hermanos:

Ya que ustedes han resucitado con Cristo, busquen los bienes del cielo donde Cristo está sentado a la derecha de Dios. Tengan el pensamiento puesto en las cosas celestiales y no en las de la tierra. Porque ustedes están muertos, y su vida está desde ahora oculta con Cristo en Dios. Cuando se manifieste Cristo, que es nuestra vida, entonces ustedes también aparecerán con él, llenos de gloria.

Palabra de Dios.

Secuencia

Debe decirse hoy; en los días de la octava, es optativa.

Cristianos,

ofrezcamos al Cordero pascual

nuestro sacrificio de alabanza.

El Cordero ha redimido a las ovejas:

Cristo, el inocente,

reconcilió a los pecadores con el Padre.

La muerte y la vida se enfrentaron

en un duelo admirable:

el Rey de la vida estuvo muerto,

y ahora vive.

Dinos, María Magdalena,

¿qué viste en el camino?

He visto el sepulcro del Cristo viviente

y la gloria del Señor resucitado.

He visto a los ángeles,

testigos del milagro,

he visto el sudario y las vestiduras.

Ha resucitado a Cristo, mi esperanza,

y precederá a los discípulos en Galilea.

Sabemos que Cristo resucitó realmente;

tú, Rey victorioso,

ten piedad de nosotros.

Aleluia

1Cor 5, 7b-8a

Aleluia.

Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.

Celebremos, entonces, nuestra Pascua.

Aleluia.

Evangelio

El debía resucitar de entre los muertos

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan Jn 20, 1-9

El primer día de la semana, de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, María Magdalena fue al sepulcro y vio que la piedra había sido sacada. Corrió al encuentro de Simón Pedro y del otro discípulo al que Jesús amaba, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto.»

Pedro y el otro discípulo salieron y fueron al sepulcro. Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió más rápidamente que Pedro y llegó antes. Asomándose al sepulcro, vio las vendas en el suelo, aunque no entró. Después llegó Simón Pedro, que lo seguía, y entró en el sepulcro; vio las vendas en el suelo, y también el sudario que había cubierto su cabeza; este no estaba con las vendas, sino enrollado en un lugar aparte. Luego entró el otro discípulo, que había llegado antes al sepulcro: él también vio y creyó. Todavía no habían comprendido que, según la Escritura, él debía resucitar de entre los muertos.

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

He resucitado, y estoy de nuevo contigo, aleluia. Pusiste tu mano sobre mí, aleluia: ¡Qué admirable es tu sabiduría! Aleluia, aleluia.

Oración colecta

Dios nuestro, que hoy has abierto para nosotros las puertas de la eternidad por la victoria de tu Hijo unigénito sobre la muerte, te pedimos que quienes celebramos la Resurrección del Señor, por la acción renovadora de tu Espíritu, alcancemos la luz de la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Padre santo, exultantes de gozo pascual te ofrecemos este sacrificio por el que admirablemente renace y se nutre tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión

Cristo, nuestra pascua, ha sido inmolado. Celebremos, entonces, esta fiesta con los panes sin levadura de la pureza y la verdad, aleluia, aleluia.

Oración después de la comunión

Señor Dios, protege paternalmente, a tu Iglesia con amor incansable, para que, renovada por los misterios pascuales, llegue a la gloria de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio: Prefacio pascual I (en este día).. Misal

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia San Gabriel