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Orar

Lunes, 8 de marzo de 2027

San Juan de Dios, religioso

Cuaresma · Morado

Las lecturas del día

Primera lectura

Nunca más se escucharán ni llantos ni alaridos

Lectura del libro de Isaías Is 65, 17-21

Así habla el Señor:

Sí, yo voy a crear un cielo nuevo y una tierra nueva.

No quedará el recuerdo del pasado ni se lo traerá a la memoria, sino que se regocijarán y se alegrarán para siempre por lo que yo voy a crear: porque voy a crear a Jerusalén para la alegría y a su pueblo para el gozo. Jerusalén será mi alegría, yo estaré gozoso a causa de mi pueblo, y nunca más se escucharán en ella ni llantos ni alaridos.

Ya no habrá allí niños que vivan pocos días ni ancianos que no completen sus años, porque el más joven morirá a los cien años y al que no llegue a esa edad se lo tendrá por maldito. Edificarán casas y las habitarán, plantarán viñas y comerán sus frutos.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 29, 2. 4. 5-6. 11-12a. 13b

Yo te glorifico, Señor, porque tú me libraste.

Yo te glorifico, Señor, porque tú me libraste

y no quisiste que mis enemigos se rieran de mí.

Tú, Señor, me levantaste del Abismo

y me hiciste revivir,

cuando estaba entre los que bajan al sepulcro. R.

Canten al Señor, sus fieles;

den gracias a su santo Nombre,

porque su enojo dura un instante,

y su bondad, toda la vida:

si por la noche se derraman lágrimas,

por la mañana renace la alegría. R.

«Escucha, Señor, ten piedad de mí;

ven a ayudarme, Señor.»

Tú convertiste mi lamento en júbilo,

¡Señor, Dios mío, te daré gracias eternamente! R.

Versículo antes del Evangelio

Cf. Am 5, 14

Busquen el bien y no el mal, para que tengan vida,

y así el Señor estará con ustedes.

Evangelio

Vuélvete, tu hijo vive

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan Jn 4, 43-54

Jesús partió hacia Galilea. El mismo había declarado que un profeta no goza de prestigio en su propio pueblo. Pero cuando llegó, los galileos lo recibieron bien, porque habían visto todo lo que había hecho en Jerusalén durante la Pascua; ellos también, en efecto, habían ido a la fiesta.

Y fue otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Había allí un funcionario real, que tenía su hijo enfermo en Cafarnaún. Cuando supo que Jesús había llegado de Judea y se encontraba en Galilea, fue a verlo y le suplicó que bajara a curar a su hijo moribundo.

Jesús le dijo: «Si no ven signos y prodigios, ustedes no creen.»

El funcionario le respondió: «Señor, baja antes que mi hijo se muera.»

«Vuelve a tu casa, tu hijo vive», le dijo Jesús.

El hombre creyó en la palabra que Jesús le había dicho y se puso en camino. Mientras descendía, le salieron al encuentro sus servidores y le anunciaron que su hijo vivía. El les preguntó a qué hora se había sentido mejor. «Ayer, a la una de la tarde, se le fue la fiebre», le respondieron.

El padre recordó que era la misma hora en que Jesús le había dicho: «Tu hijo vive.» Y entonces creyó él y toda su familia.

Este fue el segundo signo que hizo Jesús cuando volvió de Judea a Galilea.

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

Yo confío en el Señor. Tu amor será mi gozo y mi alegría porque tú miraste mi aflicción.

Oración colecta

Dios nuestro, que infundiste en san Juan de Dios el espíritu de misericordia, concédenos que, ejerciendo la caridad con los hermanos, merezcamos llegar al Reino eterno con tus elegidos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Señor, concédenos obtener el fruto de las ofrendas que te presentamos, para que muera en nosotros el antiguo poder del pecado, y nos renovemos con tu vida divina. Por Jesucristo nuestro Señor.

Antífona de comunión

Dice el Señor: Infundiré mi espíritu en ustedes y haré que sigan mis preceptos, y que observen y practiquen mis leyes.

Oración después de la comunión

Padre, te pedimos que tus santos misterios, al alimentarnos renueven nuestra vida cristiana y al santificarnos nos conduzcan a la eternidad. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo

Padre, renueva el alma y el cuerpo de tu pueblo, y da firmeza a los buenos propósitos de quienes están atrapados por su fragilidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio: Prefacio de Cuaresma. Misal

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia San Gabriel