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Orar

Domingo, 5 de noviembre de 2028

31º domingo del Tiempo Ordinario

Tiempo Ordinario · Verde · Ciclo C

Las lecturas del día

Primera lectura

Te compadeces de todos, porque amas todo lo que existe

Lectura del libro de la Sabiduría Sab 11, 22-12,2

Señor, el mundo entero es delante de ti

como un grano de polvo que apenas inclina la balanza,

como una gota de rocío matinal que cae sobre la tierra.

Tú te compadeces de todos, porque todo lo puedes,

y apartas los ojos de los pecados de los hombres

para que ellos se conviertan.

Tú amas todo lo que existe

y no aborreces nada de lo que has hecho,

porque si hubieras odiado algo, no lo habrías creado.

¿Cómo podría subsistir una cosa si tú no quisieras?

¿Cómo se conservaría si no la hubieras llamado?

Pero tú eres indulgente con todos,

ya que todo es tuyo, Señor que amas la vida,

porque tu espíritu incorruptible está en todas las cosas.

Por eso reprendes poco a poco a los que caen,

y los amonestas recordándoles sus pecados,

para que se aparten del mal y crean en ti, Señor.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 144, 1-2. 8-11. 13c-14 (R.: cf. 1)

Bendeciré al Señor siempre y en todo lugar.

Te alabaré, Dios mío, a ti, el único Rey,

y bendeciré tu Nombre eternamente;

día tras día te bendeciré,

y alabaré tu Nombre sin cesar. R.

El Señor es bondadoso y compasivo,

lento para enojarse y de gran misericordia;

el Señor es bueno con todos

y tiene compasión de todas sus criaturas. R.

Que todas tus obras te den gracias, Señor,

y tus fieles te bendigan;

que anuncien la gloria de tu reino

y proclamen tu poder. R.

El Señor es fiel en todas sus palabras

y bondadoso en todas sus acciones.

El Señor sostiene a los que caen

y endereza a los que están encorvados. R.

Segunda lectura

El nombre del Señor Jesús será glorificado en ustedes, y ustedes en Él

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Tesalónica 2Tes 1, 11-2, 2

Hermanos:

Rogamos constantemente por ustedes a fin de que Dios los haga dignos de su llamado, y lleve a término en ustedes, con su poder, todo buen propósito y toda acción inspirada en la fe. Así el nombre del Señor Jesús será glorificado en ustedes, y ustedes en Él, conforme a la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo.

Acerca de la Venida de nuestro Señor Jesucristo y de nuestra reunión con él, les rogamos, hermanos, que no se dejen perturbar fácilmente ni se alarmen, sea por anuncios proféticos, o por palabras o cartas atribuidas a nosotros, que hacen creer que el Día del Señor ya ha llegado.

Palabra de Dios.

Aleluia

Jn 3, 16

Aleluia.

Dios amó tanto al mundo,

que entregó a su Hijo único;

todo el que cree en Él tiene Vida eterna.

Aleluia.

Evangelio

El Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que estaba perdido

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas Lc 19, 1-10

Jesús entró en Jericó y atravesaba la ciudad. Allí vivía un hombre muy rico llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos. Él quería ver quién era Jesús, pero no podía a causa de la multitud, porque era de baja estatura. Entonces se adelantó y subió a un sicomoro para poder verlo, porque iba a pasar por allí.

Al llegar a ese lugar, Jesús miró hacia arriba y le dijo: «Zaqueo, baja pronto, porque hoy tengo que alojarme en tu casa». Zaqueo bajó rápidamente y lo recibió con alegría.

Al ver esto, todos murmuraban, diciendo: «Se ha ido a alojar en casa de un pecador». Pero Zaqueo dijo resueltamente al Señor: «Señor, voy a dar la mitad de mis bienes a los pobres, y si he perjudicado a alguien, le daré cuatro veces más».

Y Jesús le dijo: «Hoy ha llegado la salvación a esta casa, ya que también este hombre es un hijo de Abraham, porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que estaba perdido».

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

Señor, no me abandones, Dios mío, no te quedes lejos de mí; apresúrate a venir en mi ayuda, mi Señor, mi Salvador.

Oración colecta

Dios omnipotente y lleno de misericordia, que concedes a tus fieles celebrar dignamente esta liturgia de alabanza; te pedimos que nos ayudes a caminar sin tropiezos hacia los bienes prometidos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Te pedimos, Señor, que este sacrificio sea para ti una ofrenda pura, y para nosotros, fuente generosa de tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión

Señor, me darás a conocer el camino de la vida, saciándome de gozo en tu presencia.

Oración después de la comunión

Te pedimos, Padre, que crezca en nosotros la acción de tu poder, para que, restaurados con estos sacramentos celestiales, tu gracia nos prepare a recibir lo que ellos nos prometen. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia San Gabriel