Saltar al contenido

Orar

Domingo, 8 de octubre de 2028

27º domingo del Tiempo Ordinario

Tiempo Ordinario · Verde · Ciclo C

Las lecturas del día

Primera lectura

El justo vivirá por su fidelidad

Lectura de la profecía de Habacuc Hab 1, 2-3; 2, 2-4

¿Hasta cuándo, Señor, pediré auxilio

sin que tú escuches,

clamaré hacia ti: «¡Violencia!»,

sin que tú salves?

¿Por qué me haces ver la iniquidad

y te quedas mirando la opresión?

No veo más que saqueo y violencia,

hay contiendas y aumenta la discordia.

El Señor me respondió y dijo:

Escribe la visión,

grábala sobre unas tablas

para que se la pueda leer de corrido.

Porque la visión aguarda el momento fijado,

ansía llegar a término y no fallará;

si parece que se demora, espérala,

porque vendrá seguramente, y no tardará.

El que no tiene el alma recta, sucumbirá,

pero el justo vivirá por su fidelidad.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 94, 1-2. 6-9 (R.: 8)

¡Ojalá hoy escuchen la voz del Señor!

¡Vengan, cantemos con júbilo al Señor,

aclamemos a la Roca que nos salva!

¡Lleguemos hasta Él dándole gracias,

aclamemos con música al Señor! R.

¡Entren, inclinémonos para adorarlo!

¡Doblemos la rodilla ante el Señor que nos creó!

Porque él es nuestro Dios,

y nosotros, el pueblo que él apacienta, las ovejas conducidas por su mano. R.

Ojalá hoy escuchen la voz del Señor:

«No endurezcan su corazón como en Meribá, como en el día de Masá, en el desierto,

cuando sus padres me tentaron y provocaron,

aunque habían visto mis obras». R.

Segunda lectura

No te avergüences del testimonio de nuestro Señor

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo 2Tim 1, 6-8. 13-14

Querido hermano:

Te recomiendo que reavives el don de Dios que has recibido por la imposición de mis manos. Porque el Espíritu que Dios nos ha dado no es un espíritu de temor, sino de fortaleza, de amor y de sobriedad.

No te avergüences del testimonio de nuestro Señor, ni tampoco de mí, que soy su prisionero. Al contrario, comparte conmigo los sufrimientos que es necesario padecer por el Evangelio, animado con la fortaleza de Dios.

Toma como norma las saludables lecciones de fe y de amor a Cristo Jesús que has escuchado de mí. Conserva lo que se te ha confiado, con la ayuda del Espíritu Santo que habita en nosotros.

Palabra de Dios.

Aleluia

1Pe 1, 25

Aleluia.

La Palabra del Señor permanece para siempre.

Ésta es la Palabra que les ha sido anunciada: el Evangelio.

Aleluia.

Evangelio

Si tuvieras fe

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas Lc 17, 3b-10

Dijo el Señor a sus discípulos: «Si tu hermano peca, repréndelo, y si se arrepiente, perdónalo. Y si peca siete veces al día contra ti, y otras tantas vuelve a ti diciendo: "Me arrepiento", perdónalo».

Los apóstoles le dijeron al Señor: «Auméntanos la fe». Él respondió: «Si ustedes tuvieran fe del tamaño de un grano de mostaza, y dijeran a esa morera que está ahí: "Arráncate de raíz y plántate en el mar", ella les obedecería.

Supongamos que uno de ustedes tiene un servidor para arar o cuidar el ganado. Cuando este regresa del campo, ¿acaso le dirá: "Ven pronto y siéntate a la mesa"? ¿No le dirá más bien: "Prepárame la cena y recógete la túnica para servirme hasta que yo haya comido y bebido, y tú comerás y beberás después"? ¿Deberá mostrarse agradecido con el servidor porque hizo lo que se le mandó?

Así también ustedes, cuando hayan hecho todo lo que se les mande, digan: "Somos simples servidores, no hemos hecho más que cumplir con nuestro deber"».

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

Señor, todo está bajo tu poder y nada puede resistir a tu voluntad. Tú hiciste el cielo y la tierra, y todo lo que está bajo el firmamento; tú eres el Señor del universo.

Oración colecta

Dios todopoderoso y eterno, que con amor generoso sobrepasas los méritos y los deseos de los que te suplican, derrama sobre nosotros tu misericordia perdonando lo que inquieta nuestra conciencia y concediéndonos aún aquello que no nos atrevemos a pedir. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Recibe, Señor, la oblación instituida por ti y, por estos sagrados misterios que celebramos, danos la gracia de tu redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión

El Señor es bondadoso con los que esperan en él, con aquellos que lo buscan.

Oración después de la comunión

Dios todopoderoso, sácianos con el sacramento del Cuerpo y de la Sangre de tu Hijo, para que nos transformemos en aquello que hemos recibido. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia San Gabriel