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Orar

Domingo, 1 de octubre de 2028

26º domingo del Tiempo Ordinario

Tiempo Ordinario · Verde · Ciclo C

Las lecturas del día

Primera lectura

Se terminará la orgía de los libertinos

Lectura de la profecía de Amós Am 6, 1a. 4-7

¡Ay de los que se sienten seguros en Sión!

Acostados en lechos de marfil

y apoltronados en sus divanes,

comen los corderos del rebaño

y los terneros sacados del establo.

Improvisan al son del arpa,

y como David, inventan instrumentos musicales;

beben el vino en grandes copas

y se ungen con los mejores aceites,

pero no se afligen por la ruina de José.

Por eso, ahora irán al cautiverio al frente de los deportados,

y se terminará la orgía de los libertinos.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 145, 7-10 (R.: 1b)

¡Alaba al Señor, alma mía! O bien: Aleluia.

El Señor hace justicia a los oprimidos

y da pan a los hambrientos.

El Señor libera a los cautivos. R.

El Señor abre los ojos de los ciegos

y endereza a los que están encorvados.

El Señor ama a los justos R.

El Señor protege a los extranjeros.

sustenta al huérfano y a la viuda

y entorpece el camino de los malvados. R.

El Señor reina eternamente,

reina tu Dios, Sión,

a lo largo de las generaciones. R.

Segunda lectura

Observa lo que está prescrito, hasta la Manifestación de nuestro Señor Jesucristo

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo 1Tim 6, 11-16

Hombre Dios, practica la justicia, la piedad, la fe, el amor, la constancia, la bondad. Pelea el buen combate de la fe, conquista la Vida eterna, a la que has sido llamado y en vista de la cual hiciste una magnífica profesión de fe, en presencia de numerosos testigos.

Yo te ordeno delante de Dios, que da vida a todas las cosas, y delante de Cristo Jesús, que dio buen testimonio ante Poncio Pilato: observa lo que está prescrito, manteniéndote sin mancha e irreprensible hasta la Manifestación de nuestro Señor Jesucristo, Manifestación que hará aparecer a su debido tiempo

el bienaventurado y único Soberano,

el Rey de los reyes y Señor de los señores,

el único que posee la inmortalidad

y habita en una luz inaccesible,

a quien ningún hombre vio ni puede ver.

¡A él sea el honor y el poder para siempre! Amén.

Palabra de Dios.

Aleluia

2Cor 8, 9

Aleluia.

Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre por nosotros,

a fin de enriquecernos con su pobreza.

Aleluia.

Evangelio

Has recibido bienes y Lázaro recibió males; ahora él encuentra aquí su consuelo, y tú, el tormento

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas Lc 16, 19-31

Jesús dijo a los fariseos:

Había un hombre rico que se vestía de púrpura y lino finísimo y cada día hacía espléndidos banquetes. A su puerta, cubierto de llagas, yacía un pobre llamado Lázaro, que ansiaba saciarse con lo que caía de la mesa del rico; y hasta los perros iban a lamer sus llagas.

El pobre murió y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham. El rico también murió y fue sepultado.

En la morada de los muertos, en medio de los tormentos, levantó los ojos y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro junto a él. Entonces exclamó: «Padre Abraham, ten piedad de mí y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en el agua y refresque mi lengua, porque estas llamas me atormentan».

«Hijo mío, respondió Abraham, recuerda que has recibido tus bienes en vida y Lázaro, en cambio, recibió males; ahora él encuentra aquí su consuelo, y tú, el tormento. Además, entre ustedes y nosotros se abre un gran abismo. De manera que los que quieren pasar de aquí hasta allí no pueden hacerlo, y tampoco se puede pasar de allí hasta aquí».

El rico contestó: «Te ruego entonces, padre, que envíes a Lázaro a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos: que él los prevenga, no sea que ellos también caigan en este lugar de tormento».

Abraham respondió: «Tienen a Moisés y a los Profetas; que los escuchen».

«No, padre Abraham, insistió el rico. Pero si alguno de los muertos va a verlos, se arrepentirán».

Pero Abraham respondió: «Si no escuchan a Moisés y a los Profetas, aunque resucite alguno de entre los muertos, tampoco se convencerán».

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

Todo lo que hiciste con nosotros, Señor, es verdaderamente justo, porque pecamos contra ti y no obedecimos tu ley; pero glorifica tu nombre, tratándonos según tu gran misericordia.

Oración colecta

Dios nuestro, que manifiestas tu poder sobre todo en la misericordia y el perdón, derrama sin cesar tu gracia sobre nosotros, para que, deseando tus promesas, nos hagas participar de los bienes celestiales. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Dios misericordioso, concédenos que nuestra ofrenda te sea aceptable, y que, mediante ella, se nos abra la fuente de toda bendición. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión

Acuérdate, Señor, de la palabra que diste a tu servidor, ella me infunde esperanza y consuelo en mi dolor.

Oración después de la comunión

Por esta eucaristía que hemos celebrado, renueva, Señor, nuestro cuerpo y nuestro espíritu, para que participemos de la herencia gloriosa de tu Hijo, cuya muerte anunciamos y compartimos. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia San Gabriel