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Orar

Domingo, 24 de septiembre de 2028

25º domingo del Tiempo Ordinario

Tiempo Ordinario · Verde · Ciclo C

Las lecturas del día

Primera lectura

Contra los que compran a los débiles con dinero

Lectura de la profecía de Amós Am 8, 4-7

Escuchen esto, ustedes, los que pisotean al indigente

para hacer desaparecer a los pobres del país.

Ustedes dicen: «¿Cuándo pasará el novilunio

para que podamos vender el grano,

y el sábado, para dar salida al trigo?

Disminuiremos la medida, aumentaremos el precio,

falsearemos las balanzas para defraudar;

compraremos a los débiles con dinero

y al indigente por un par de sandalias,

y venderemos hasta los desechos del trigo».

El Señor lo ha jurado por el orgullo de Jacob:

Jamás olvidaré ninguna de sus acciones.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 112, 1-2. 4-8(R.: cf. 1a y 7b)

¡Alaben al Señor, que alza al pobre!

Alaben, servidores del Señor,

alaben el nombre del Señor.

Bendito sea el nombre del Señor,

desde ahora y para siempre. R.

El Señor está sobre todas las naciones,

su gloria se eleva sobre el cielo.

¿Quién es como el Señor, nuestro Dios, que tiene su morada en las alturas,

y se inclina para contemplar el cielo y la tierra? R.

El levanta del polvo al desvalido,

alza al pobre de su miseria,

para hacerlo sentar entre los nobles,

entre los nobles de su pueblo. R.

Segunda lectura

Que se hagan oraciones por todos los hombres, porque Dios quiere que todos se salven

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo 1Tim 2, 1-8

Querido hijo:

Ante todo, te recomiendo que se hagan peticiones, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos los hombres, por los soberanos y por todas las autoridades, para que podamos disfrutar de paz y de tranquilidad, y llevar una vida piadosa y digna. Esto es bueno y agradable a Dios, nuestro Salvador, porque Él quiere que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad.

Hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres: Jesucristo, hombre Él también, que se entregó a sí mismo para rescatar a todos. Este es el testimonio que Él dio a su debido tiempo, y del cual fui constituido heraldo y Apóstol para enseñar a los paganos la verdadera fe. Digo la verdad, y no miento.

Por lo tanto, quiero que los hombres oren constantemente, levantando las manos al cielo con recta intención, sin arrebatos ni discusiones.

Palabra de Dios.

Aleluia

2Cor 8, 9

Aleluia.

Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre por nosotros,

a fin de enriquecernos con su pobreza.

Aleluia.

Evangelio

No se puede servir a Dios y al dinero

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas Lc 16, 1-13

Jesús decía a los discípulos:

«Había un hombre rico que tenía un administrador, al cual acusaron de malgastar sus bienes. Lo llamó y le dijo: "¿Que es lo que me han contado de ti? Dame cuenta de tu administración, porque ya no ocuparás más ese puesto".

El administrador pensó entonces: "¿Qué voy a hacer ahora que mi señor me quita el cargo? ¿Cavar? No tengo fuerzas. ¿Pedir limosna? Me da vergüenza. ¡Ya sé lo que voy a hacer para que, al dejar el puesto, haya quienes me reciban en su casa!"

Llamó uno por uno a los deudores de su señor y preguntó al primero: "¿Cuánto debes a mi señor?" "Veinte barriles de aceite", le respondió. El administrador le dijo: "Toma tu recibo, siéntate en seguida, y anota diez".

Después preguntó a otro: "Y tú, ¿cuánto debes?" "Cuatrocientos quintales de trigo", le respondió. El administrador le dijo: "Toma tu recibo y anota trescientos".

Y el señor alabó a este administrador deshonesto, por haber obrado tan hábilmente. Porque los hijos de este mundo son más astutos en su trato con los demás que los hijos de la luz.

Pero yo les digo: Gánense amigos con el dinero de la injusticia, para que el día en que este les falte, ellos los reciban en las moradas eternas.

El que es fiel en lo poco, también es fiel en lo mucho, y el que es deshonesto en lo poco, también es deshonesto en lo mucho. Si ustedes no son fieles en el uso del dinero injusto, ¿quién les confiará el verdadero bien? Y si no son fieles con lo ajeno, ¿quién les confiará lo que les pertenece a ustedes?

Ningún servidor puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se interesará por el primero y menospreciará al segundo. No se puede servir a Dios y al Dinero».

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

Yo soy el Salvador de mi pueblo, dice el Señor. Lo escucharé cuando me invoque en su angustia y seré su Señor para siempre.

Oración colecta

Dios nuestro, que estableciste el fundamento de la ley divina en el amor a ti y al prójimo, concédenos que, cumpliendo lo que mandas, merezcamos alcanzar la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Acepta con bondad, Señor, las ofrendas de tu pueblo, y, por medio de este sacramento celestial, haz que se haga vida en nosotros cuanto proclamamos por la fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión

Tú promulgaste tus mandamientos, para que se cumplieran íntegramente. Ojalá mis pasos se mantengan firmes en la observancia de tus preceptos.

Oración después de la comunión

Te pedimos, Padre, que acompañes siempre con tu auxilio a los que alimentas con tus sacramentos, para que en estos misterios recibamos los frutos de la redención y la conversión de nuestra vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia San Gabriel