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Miércoles, 28 de junio de 2028

San Ireneo de Lyon, obispo, mártir y doctor de la Iglesia

Tiempo Ordinario · Rojo · Año par (II)

Las lecturas del día

Primera lectura

El rey leyó al pueblo las palabras del libro de la alianza hallado en la Casa del Señor y selló delante del Señor la alianza

Lectura del segundo libro de los Reyes 2Re 22, 8-13; 23, 1-3

El sumo sacerdote Jilquías dijo al secretario Safán: «He encontrado el libro de la Ley en la Casa del Señor.»

Jilquías entregó el libro a Safán, y este lo leyó. Luego el secretario Safán se presentó ante el rey, y le informó, diciendo: «Tus servidores han volcado la plata que se encontraba en la Casa y se la entregaron a los que dirigen las obras, a los encargados de supervisar la Casa del Señor.»

Luego el secretario Safán anunció al rey: «Jilquías, el sacerdote, me ha dado un libro.» Y Safán lo leyó delante del rey.

Cuando el rey oyó las palabras del libro de la Ley, rasgó sus vestiduras, y dio esta orden a Jilquías, el sacerdote, a Ajicám, hijo de Safán, a Acbor, hijo de Miqueas, a Safán, el secretario, y a Asaías, el servidor del rey: «Vayan a consultar al Señor por mí, por todo el pueblo y por todo Judá, acerca de las palabras de este libro que ha sido encontrado. Porque es grande el furor del Señor que se ha encendido contra nosotros, ya que nuestros padres no han obedecido a las palabras de este libro y no han obrado conforme a todo lo que está escrito en él.»

El rey mandó que se reunieran junto a él todos los ancianos de Judá y de Jerusalén. Luego subió a la Casa del Señor, acompañado de todos los hombres de Judá y de todos los habitantes de Jerusalén -los sacerdotes, los profetas y todo el pueblo, desde el más pequeño al más grande- , y les leyó todas las palabras del libro de la Alianza, que había sido hallado en la Casa del Señor.

Después, de pie sobre el estrado, el rey selló delante del Señor la alianza que obliga a seguir al Señor y a observar sus mandamientos, sus testimonios y sus preceptos, de todo corazón y con toda el alma, cumpliendo las palabras de esta alianza escritas en aquel libro. Y todo el pueblo se comprometió en la alianza.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 118, 33. 34. 35. 36. 39. 40 (R.: 33a)

Muéstrame, Señor, el camino de tus preceptos.

Muéstrame, Señor, el camino de tus preceptos,

y yo los cumpliré a la perfección. R.

Instrúyeme, para que observe tu ley

y la cumpla de todo corazón. R.

Condúceme por la senda de tus mandamientos,

porque en ella tengo puesta mi alegría. R.

Inclina mi corazón hacia tus prescripciones

y no hacia la codicia. R.

Aparta de mí el oprobio que temo,

porque tus juicios son benignos. R.

Yo deseo tus mandamientos:

vivifícame por tu justicia. R.

Aleluia

Jn 15, 4a. 5b

Aleluia.

Dice el Señor:

Permanezcan en mí, como yo permanezco en ustedes.

El que permanece en mí, da mucho fruto.

Aleluia.

Evangelio

Por sus frutos los reconoceréis

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo Mt 7, 15-20

Jesús dijo a sus discípulos:

Tengan cuidado de los falsos profetas, que se presentan cubiertos con pieles de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los reconocerán. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los cardos? Así, todo árbol bueno produce frutos buenos y todo árbol malo produce frutos malos. Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo, producir frutos buenos.

Al árbol que no produce frutos buenos se lo corta y se lo arroja al fuego. Por sus frutos, entonces, ustedes los reconocerán.

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

La doctrina de verdad estaba en su boca y no se encontró maldad en sus labios; caminaba conmigo en paz y rectitud, y apartó a muchos de la iniquidad.

Oración colecta

Dios nuestro, que diste al obispo san Ireneo la gracia de mantener con firmeza la doctrina de verdad y la paz de la Iglesia, concédenos, por su intercesión, que, renovados en la fe y en la caridad, trabajemos siempre por la unidad y la concordia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

El sacrificio que te ofrecemos con alegría en la fiesta de san Ireneo te glorifique, Señor, y nos obtenga amar siempre la verdad para conservar íntegra la fe de la Iglesia y afianzar su unidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión

Permanezcan en mí, como yo en ustedes, dice el Señor; El que permanece en mí, y yo en Él, da mucho fruto.

Oración después de la comunión

Padre misericordioso, por estos sagrados misterios, concédenos crecer en la fe para que, así como el obispo san Ireneo la confesó hasta su muerte gloriosa, a nosotros nos justifique la fiel perseverancia en la verdad. Por Jesucristo, nuestro Señor

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia San Gabriel