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Domingo, 11 de junio de 2028

Domingo de la Santísima Trinidad

Tiempo Ordinario · Blanco · Ciclo C

Las lecturas del día

Primera lectura

Antes de los orígenes de la tierra, la Sabiduría ya había nacido

Lectura del libro de los Proverbios Prov 8, 22-31

Dice la Sabiduría de Dios:

«El Señor me creó como primicia de sus caminos, antes de sus obras, desde siempre.

Yo fui formada desde la eternidad, desde el comienzo, antes de los orígenes de la tierra.

Yo nací cuando no existían los abismos, cuando no había fuentes de aguas caudalosas. Antes que fueran cimentadas las montañas, antes que las colinas, yo nací, cuando él no había hecho aún la tierra ni los espacios ni los primeros elementos del mundo.

Cuando él afianzaba el cielo, yo estaba allí; cuando trazaba el horizonte sobre el océano, cuando condensaba las nubes en lo alto, cuando infundía poder a las fuentes del océano, cuando fijaba su límite al mar para que las aguas no transgredieran sus bordes, cuando afirmaba los cimientos de la tierra, yo estaba a su lado como un hijo querido y lo deleitaba día tras día, recreándome delante de él en todo tiempo, recreándome sobre la faz de la tierra, y mi delicia era estar con los hijos de los hombres.»

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 8, 4-5. 6-7. 8-9

¡Señor, nuestro Dios, que admirable es tu Nombre en toda la tierra!

Al ver el cielo, obra de tus manos,

la luna y las estrellas que has creado:

¿qué es el hombre para que pienses en él,

el ser humano para que lo cuides? R.

Lo hiciste poco inferior a los ángeles,

lo coronaste de gloria y esplendor;

le diste dominio sobre la obra de tus manos,

todo lo pusiste bajo sus pies. R.

Todos los rebaños y ganados,

y hasta los animales salvajes;

las aves del cielo, los peces del mar

y cuanto surca los senderos de las aguas. R.

Segunda lectura

Con Dios, por medio de Cristo, en el amor derramado por el Espíritu

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Roma Rom 5, 1-5

Hermanos:

Justificados, entonces, por la fe, estamos en paz con Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo. Por él hemos alcanzado, mediante la fe, la gracia en la que estamos afianzados, y por él nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.

Más aún, nos gloriamos hasta de las mismas tribulaciones, porque sabemos que la tribulación produce la constancia; la constancia, la virtud probada; la virtud probada, la esperanza.

Y la esperanza no quedará defraudada, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo, que nos ha sido dado.

Palabra de Dios.

Aleluia

Cf. Ap 1, 8

Aleluia.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo,

al Dios que es, que era y que vendrá.

Aleluia.

Evangelio

Todo lo que es del Padre es mío. El Espíritu recibirá de lo mío y os lo anunciará

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan Jn 16, 12-15

Jesús dijo a sus discípulos:

«Todavía tengo muchas cosas que decirles, pero ustedes no las pueden comprender ahora. Cuando venga el Espíritu de la Verdad, él los introducirá en toda la verdad, porque no hablará por sí mismo, sino que dirá lo que ha oído y les anunciará lo que irá sucediendo.

El me glorificará, porque recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes.

Todo lo que es del Padre es mío. Por eso les digo: Recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes.»

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

Bendita sea la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, porque ha tenido misericordia con nosotros.

Oración colecta

Dios Padre, que revelaste a los hombres tu misterio admirable al enviar al mundo la Palabra de verdad y el Espíritu santificador; te pedimos que, en la profesión de la fe verdadera, podamos conocer la gloria de la eterna Trinidad y adorar al único Dios todopoderoso. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglo

Oración sobre las ofrendas

Señor y Padre nuestro, por la invocación de tu Nombre santifica los dones que te presentamos y conviértenos por ellos en ofrenda eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión

Porque ustedes son hijos Dios infundió en sus corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: Abbá, Padre.

Oración después de la comunión

Señor y Dios nuestro, te pedimos que el sacramento recibido y la profesión de nuestra fe en ti, único Dios en tres personas, sirva para nuestra salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio: Prefacio. Misal

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia San Gabriel