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Orar

Martes, 7 de diciembre de 2027

San Ambrosio, obispo y doctor de la Iglesia

Adviento · Blanco

Las lecturas del día

Primera lectura

Dios consuela a su pueblo

Lectura del libro de Isaías Is 40, 1-11

¡Consuelen, consuelen a mi Pueblo, dice su Dios! Hablen al corazón de Jerusalén y anúncienle que su tiempo de servicio se ha cumplido, que su culpa está paga, que ha recibido de la mano del Señor doble castigo por todos sus pecados.

Una voz proclama: ¡Preparen en el desierto el camino del Señor, tracen en la estepa un sendero para nuestro Dios! ¡Que se rellenen todos los valles y se aplanen todas las montañas y colinas; que las quebradas se conviertan en llanuras y los terrenos escarpados, en planicies!

Entonces se revelará la gloria del Señor y todos los hombres la verán juntamente, porque ha hablado la boca del Señor.

Una voz dice: «¡Proclama!» Y yo respondo: «¿Qué proclamaré?» «Toda carne es hierba y toda su consistencia, como la flor de los campos: la hierba se seca, la flor se marchita cuando sopla sobre ella el aliento del Señor.

Sí, el pueblo es la hierba. La hierba se seca, la flor se marchita, pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre.»

Súbete a una montaña elevada, tú que llevas la buena noticia a Sión; levanta con fuerza tu voz, tú que llevas la buena noticia a Jerusalén. Levántala sin temor, di a las ciudades de Judá: «íAquí está su Dios!» Ya llega el Señor con poder y su brazo le asegura el dominio: el premio de su victoria lo acompaña y su recompensa lo precede.

Como un pastor, él apacienta su rebaño, lo reúne con su brazo; lleva sobre su pecho a los corderos y guía con cuidado a las que han dado a luz.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 95, 1-3. 10ac. 11-13

¡El Señor viene a gobernar la tierra!

Canten al Señor un canto nuevo,

cante al Señor toda la tierra;

canten al Señor, bendigan su Nombre,

día tras día, proclamen su victoria. R.

Anuncien su gloria entre las naciones,

y sus maravillas entre los pueblos.

Digan entre las naciones: «¡el Señor reina!

El Señor juzgará a los pueblos con rectitud.» R.

Alégrese el cielo y exulte la tierra,

resuene el mar y todo lo que hay en él;

regocíjese el campo con todos sus frutos,

griten de gozo los árboles del bosque. R.

Griten de gozo delante del Señor,

porque él viene a gobernar la tierra:

él gobernará al mundo con justicia,

y a los pueblos con su verdad. R.

Aleluia

Aleluia.

El día del Señor está cerca; él vendrá a salvarnos.

Aleluia.

Evangelio

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo Mt 18, 12-14

Jesús dijo a sus discípulos:

«¿Qué les parece? Si un hombre tiene cien ovejas, y una de ellas se pierde, ¿no deja las noventa y nueve restantes en la montaña, para ir a buscar la que se extravió? Y si llega a encontrarla, les aseguro que se alegrará más por ella que por las noventa y nueve que no se extraviaron. De la misma manera, el Padre que está en el cielo no quiere que se pierda ni uno solo de estos pequeños.»

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

El Señor lo colmó del espíritu de sabiduría y de inteligencia, y lo revistió de su gloria, para que anunciara su palabra en medio de la Iglesia.

Oración colecta

Dios nuestro, que hiciste del obispo san Ambrosio un maestro de la fe católica y un testigo admirable de fortaleza apostólica; suscita en tu Iglesia hombres según tu corazón, que la guíen con firmeza y sabiduría. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Al celebrar estos misterios divinos, te pedimos, Señor, que el Espíritu Santo infunda en nosotros aquella luz de la fe que iluminó a san Ambrosio y lo impulsó a la propagación de tu gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión

El que medita la ley del Señor de día y de noche da fruto a su debido tiempo.

Oración después de la comunión

Fortalecidos con esta eucaristía, Padre, concédenos seguir de tal modo las enseñanzas de san Ambrosio que, corriendo resueltamente por tus caminos, alcancemos la alegría del banquete celestial. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio: Prefacio de Adviento I o V. Misal

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia San Gabriel