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Jueves, 18 de noviembre de 2027

Dedicación de las Basílicas de San Pedro y San Pablo, apóstoles

Tiempo Ordinario · Verde · Año impar (I)

Las lecturas del día

Primera lectura

Nos mantendremos fieles a la Alianza de nuestros padres

Lectura del primer libro de los Macabeos 1Mac 2, 15-29

En aquellos días:

Los delegados del rey, encargados de imponer la apostasía, llegaron a la ciudad de Modín para exigir que se ofrecieran los sacrificios. Se presentaron muchos israelitas, pero Matatías y sus hijos se agruparon aparte. Entonces los enviados del rey fueron a decirle: «Tú eres un jefe ilustre y gozas de autoridad en esta ciudad, respaldado por hijos y hermanos. Sé el primero en acercarte a ejecutar la orden del rey, como lo han hecho todas las naciones, y también los hombres de Judá y los que han quedado en Jerusalén. Así tú y tus hijos, serán contados entre los Amigos del rey y gratificados con plata, oro y numerosos regalos.»

Matatías respondió en alta voz: «Aunque todas las naciones que están bajo el dominio del rey lo obedezcan y abandonen el culto de sus antepasados para someterse a sus órdenes, yo, mis hijos y mis hermanos nos mantendremos fieles a la Alianza de nuestros padres. El Cielo nos libre de abandonar la Ley y los preceptos. Nosotros no acataremos las órdenes del rey desviándonos de nuestro culto, ni a la derecha ni a la izquierda.»

Cuando acabó de pronunciar estas palabras un judío se adelantó a la vista de todos, para ofrecer un sacrificio sobre el altar de Modín, conforme al decreto del rey. Al ver esto, Matatías se enardeció de celo y se estremecieron sus entrañas; y dejándose llevar por una justa indignación, se abalanzó y lo degolló sobre el altar. Ahí mismo mató al delegado real que obligaba a ofrecer los sacrificios y destruyó el altar. Así manifestó su celo por la Ley, como lo había hecho Pinjás con Zimrí, hijo de Salú.

Luego comenzó a gritar por la ciudad con todas sus fuerzas: «Todo el que sienta celo por la Ley y quiera mantenerse fiel a la Alianza, que me siga.» Y abandonando todo lo que poseían en la ciudad, él y sus hijos huyeron a las montañas.

Entonces muchos judíos, amantes de la justicia y el derecho, se retiraron al desierto para establecerse allí.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 49, 1-2. 5-6. 14-15 (R.: 23b)

El que va por el buen camino verá al Señor.

El Dios de los dioses, el Señor,

habla para convocar a la tierra

desde la salida del sol hasta el ocaso.

El Señor resplandece desde Sión,

que es el dechado de toda hermosura. R.

«Reúnanme a mis amigos,

a los que sellaron mi alianza con un sacrificio.»

¡Que el cielo proclame su justicia, porque el Señor

es el único Juez! R.

«Ofrece al Señor un sacrificio de alabanza

y cumple tus votos al Altísimo;

invócame en los momentos de peligro:

yo te libraré, y tú me glorificarás.» R.

Aleluia

Cf. Sal 94, 7d. 8ab

Aleluia.

Escuchen la voz del Señor, no endurezcan su corazón.

Aleluia.

Evangelio

¡Si hubieras comprendido el mensaje de paz!

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas Lc 19, 41-44

Cuando estuvo cerca y vio la ciudad, se puso a llorar por ella, diciendo: «¡Si tú también hubieras comprendido en este día el mensaje de paz! Pero ahora está oculto a tus ojos.

Vendrán días desastrosos para ti, en que tus enemigos te cercarán con empalizadas, te sitiarán y te atacarán por todas partes. Te arrasarán junto con tus hijos, que están dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no has sabido reconocer el tiempo en que fuiste visitada por Dios».

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

Los constituirás príncipes sobre toda la tierra. Yo haré célebre tu nombre por todas las generaciones; por eso, los pueblos te alabarán eternamente.

Oración colecta

Defiende a tu Iglesia, Señor Dios, con la protección de los santos apóstoles Pedro y Pablo, de quienes recibió el primer anuncio del Evangelio, y concédele crecer en tu gracia hasta el fin de los tiempos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Te ofrecemos, Señor, el servicio de nuestro ministerio, y te rogamos humildemente que se mantenga pura en nosotros la verdad transmitida por los apóstoles Pedro y Pablo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión

Señor, tú tienes palabras de vida eterna. Nosotros hemos creído y sabemos que eres el Santo de Dios.

Oración después de la comunión

Te pedimos, Padre, que tu pueblo, alimentado con el pan celestial, se alegre en la conmemoración de los apóstoles Pedro y Pablo, a quienes encomendaste gobernar y proteger tus fieles. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio: Prefacio de los Apóstoles. Misal

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia San Gabriel