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Miércoles, 10 de noviembre de 2027

San León Magno, papa y doctor de la Iglesia

Tiempo Ordinario · Blanco · Año impar (I)

Las lecturas del día

Primera lectura

Escuchad reyes, para que aprendáis la Sabiduría

Lectura del libro de la Sabiduría Sab 6, 1-11

¡Escuchen, reyes, y comprendan!

¡Aprendan, jueces de los confines de la tierra!

¡Presten atención, los que dominan multitudes

y están orgullosos de esa muchedumbre de naciones!

Porque el Señor les ha dado el dominio,

y el poder lo han recibido del Altísimo:

Él examinará las obras de ustedes y juzgará sus designios.

Ya que ustedes, siendo ministros de su reino,

no han gobernado con rectitud

ni han respetado la Ley

ni han obrado según la voluntad de Dios,

él caerá sobre ustedes en forma terrible y repentina,

ya que un juicio inexorable espera a los que están arriba.

Al pequeño, por piedad, se le perdona,

pero los poderosos serán examinados con rigor.

Porque el Señor de todos no retrocede ante nadie,

ni lo intimida la grandeza:

Él hizo al pequeño y al grande,

y cuida de todos por igual,

pero los poderosos serán severamente examinados.

A ustedes, soberanos, se dirigen mis palabras,

para que aprendan la Sabiduría y no incurran en falta;

porque los que observen santamente las leyes santas

serán reconocidos como santos,

y los que se dejen instruir por ellas,

también en ellas encontrarán su defensa.

Deseen, entonces, mis palabras;

búsquenlas ardientemente, y serán instruidos.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 81, 3-4. 6-7 (R.: 8a)

¡Levántate, Señor, y juzga a la tierra!

¡Defiendan al desvalido y al huérfano,

hagan justicia al oprimido y al pobre;

libren al débil y al indigente,

rescátenlos del poder de los impíos! R.

Yo había pensado: «Ustedes son dioses,

todos son hijos del Altísimo.»

Pero morirán como cualquier hombre,

caerán como cualquiera de los príncipes. R.

Aleluia

1Tes 5, 18

Aleluia.

Den gracias a Dios en toda ocasión:

esto es lo que Dios quiere de todos ustedes, en Cristo Jesús.

Aleluia.

Evangelio

Ninguno volvió a dar gracias a Dios, sino este extranjero

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas Lc 17, 11-19

Mientras se dirigía a Jerusalén, Jesús pasaba a través de Samaría y Galilea. Al entrar en un poblado, le salieron al encuentro diez leprosos, que se detuvieron a distancia y empezaron a gritarle: «¡Jesús, Maestro, ten compasión de nosotros!»

Al verlos, Jesús les dijo: «Vayan a presentarse a los sacerdotes.» Y en el camino quedaron purificados.

Uno de ellos, al comprobar que estaba curado, volvió atrás alabando a Dios en voz alta y se arrojó a los pies de Jesús con el rostro en tierra, dándole gracias. Era un samaritano.

Jesús le dijo entonces: «¿Cómo, no quedaron purificados los diez? Los otros nueve, ¿dónde están? ¿Ninguno volvió a dar gracias a Dios, sino este extranjero?» Y agregó: «Levántate y vete, tu fe te ha salvado.»

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

El Señor hizo con él una alianza de paz y lo constituyó jefe, confiriéndole para siempre la dignidad sacerdotal.

Oración colecta

Dios nuestro, que no permites que las fuerzas del mal prevalezcan sobre la Iglesia, edificada sobre la sólida piedra de los apóstoles; por la intercesión del Papa san León, concede a tu pueblo permanecer fiel a tu verdad y gozar siempre de la paz. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Por estas ofrendas que te presentamos, te rogamos, Señor, que ilumines a tu Iglesia, para que en todo el mundo se acreciente tu rebaño y sus pastores, conducidos por ti, sean de tu agrado. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión

Pedro dijo a Jesús: Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo. Jesús le respondió: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia.

Oración después de la comunión

Te pedimos, Padre, que gobiernes con bondad a tu Iglesia alimentada en esta mesa santa, para que, dirigida por tu mano poderosa, crezca en libertad y persevere firme en la integridad de la fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia San Gabriel