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Orar

Lunes, 20 de septiembre de 2027

Santos Andrés Kim Taegon, presbítero, Pablo Chong Hasang y compañeros, mártires

Tiempo Ordinario · Rojo · Año impar (I)

Las lecturas del día

Primera lectura

Si alguno pertenece al pueblo del Señor, que suba a Jerusalén, para reconstruir la casa del Señor

Principio del libro de Esdras Esd 1, 1-6

En el primer año de Ciro, rey de Persia, para que se cumpliera la palabra del Señor pronunciada por Jeremías, el Señor despertó el espíritu de Ciro, rey de Persia, y este mandó proclamar de viva voz y por escrito en todo su reino:

«Así habla Ciro, rey de Persia: El Señor, el Dios del cielo, ha puesto en mis manos todos los reinos de la tierra, y me ha encargado que le edifique una Casa en Jerusalén, de Judá. Si alguno de ustedes pertenece a ese pueblo, que su Dios lo acompañe y suba a Jerusalén, de Judá, para reconstruir la Casa del Señor, el Dios de Israel, el Dios que está en Jerusalén. Que la población de cada lugar ayude a todos los que queden de ese pueblo, en cualquier parte donde residan, proporcionándoles plata, oro, bienes y ganado, como así también otras ofrendas voluntarias para la Casa del Dios que está en Jerusalén.»

Entonces los jefes de familia de Judá y de Benjamín, los sacerdotes y los levitas, y todos los que se sintieron movidos por Dios, se pusieron en camino para ir a reconstruir la Casa del Señor que está en Jerusalén.

Sus vecinos les proporcionaron toda clase de ayuda: plata, oro, bienes, ganado y gran cantidad de objetos preciosos, además de toda clase de ofrendas voluntarias.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 125, 1-2b. 2c-3. 4-5. 6 (R.: 3a)

¡Grandes cosas hizo el Señor por nosotros!

Cuando el Señor cambió la suerte de Sión,

nos parecía que soñábamos:

nuestra boca se llenó de risas

y nuestros labios, de canciones. R.

Hasta los mismos paganos decían:

«¡El Señor hizo por ellos grandes cosas!»

¡Grandes cosas hizo el Señor por nosotros

y estamos rebosantes de alegría! R.

¡Cambia, Señor, nuestra suerte

como los torrentes del Négueb!

Los que siembran entre lágrimas

cosecharán entre canciones. R.

El sembrador va llorando

cuando esparce la semilla,

pero vuelve cantando

cuando trae las gavillas. R.

Aleluia

Mt 5, 16

Aleluia.

Así debe brillar ante los ojos de los hombres

la luz que hay en ustedes,

a fin de que ellos vean sus buenas obras

y glorifiquen al Padre que está en el cielo.

Aleluia.

Evangelio

La lámpara se coloca sobre un candelero, para que los que entren vean la luz

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas Lc 8, 16-18

Jesús dijo a la gente:

No se enciende una lámpara para cubrirla con un recipiente o para ponerla debajo de la cama, sino que se la coloca sobre un candelero, para que los que entren vean la luz. Porque no hay nada oculto que no se descubra algún día, ni nada secreto que no deba ser conocido y divulgado.

Presten atención y oigan bien, porque al que tiene, se le dará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que cree tener.

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

La sangre de los mártires fue derramada por Cristo en la tierra; por eso alcanzaron la recompensa eterna.

Oración colecta

Dios nuestro, que has querido multiplicar el número de tus hijos en el mundo entero, y haz hecho de la sangre de los santos mártires Andrés y compañeros fecunda semilla de vida cristiana, concédenos la fuerza de su ayuda y el estímulo de su ejemplo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Dios todopoderoso, mira con bondad las ofrendas de tu pueblo y concédenos, por la intercesión de los santos mártires, llegar a ser un sacrificio agradable a ti para la salvación del mundo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión

Al que me reconozca abiertamente ante los hombres, yo lo reconoceré ante mi Padre que está en el cielo, dice el Señor.

Oración después de la comunión

Alimentados con el pan de los fuertes, te suplicamos, Padre, en la celebración de los santos mártires, que unidos firmemente a Cristo trabajemos en la Iglesia por la salvación del mundo entero. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia San Gabriel