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Miércoles, 18 de agosto de 2027

San Alberto Hurtado, presbítero

Tiempo Ordinario · Blanco · Año impar (I)

Las lecturas del día

Primera lectura

Me dijeron: «¡Que reine un rey sobre nosotros!», siendo así que tienen como rey al Señor

Lectura del libro de los Jueces Jc 9, 6-15

Se reunieron todos los señores de Siquém y todo Bet Miló, y fueron a proclamar rey a Abimélec, junto a la encina de la piedra conmemorativa que está en Siquém.

Cuando le llevaron la noticia a Jotám, este se puso en la cima del monte Garizím, y gritó con voz potente: «Escúchenme, señores de Siquém, y que Dios los escuche a ustedes:

Los árboles se pusieron en camino

para ungir a un rey que los gobernará.

Entonces dijeron al olivo:

"Sé tú nuestro rey."

Pero el olivo les respondió:

"¿Voy a renunciar a mi aceite

con el que se honra a los dioses y a los hombres,

para ir a mecerme por encima de los árboles?"

Los árboles dijeron a la higuera:

"Ven tú a reinar sobre nosotros."

Pero la higuera les respondió:

"¿Voy a renunciar a mi dulzura

y a mi sabroso fruto,

para ir a mecerme por encima de los árboles?"

Los árboles dijeron a la vid:

"Ven tú a reinar sobre nosotros."

Pero la vid les respondió:

"¿Voy a renunciar a mi mosto

que alegra a los dioses y a los hombres,

para ir a mecerme por encima de los árboles?."

Entonces, todos los árboles

dijeron a la zarza:

"Ven tú a reinar sobre nosotros."

Pero la zarza respondió a los árboles:

"Si de veras quieren ungirme

para que reine sobre ustedes,

vengan a cobijarse bajo mi sombra;

de lo contrario, saldrá fuego de la zarza

y consumirá los cedros del Líbano."»

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 20, 2-3. 4-5. 6-7 (R.: 2a)

¡El rey se regocija por tu fuerza, Señor!

Señor, el rey se regocija por tu fuerza,

¡y cuánto se alegra por tu victoria!

Tú has colmado los deseos de su corazón,

no le has negado lo que pedían sus labios. R.

Porque te anticipas a bendecirlo con el éxito

y pones en su cabeza una corona de oro puro.

Te pidió larga vida y se la diste:

días que se prolongan para siempre. R.

Su gloria se acrecentó por tu triunfo,

tú lo revistes de esplendor y majestad;

le concedes incesantes bendiciones,

lo colmas de alegría en tu presencia. R.

Aleluia

Heb 4, 12

Aleluia.

La Palabra de Dios es viva y eficaz;

discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

Aleluia.

Evangelio

¿Por qué tomas a mal que yo sea bueno?

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo Mt 19, 30--20, 16

Jesús dijo a sus discípulos:

Muchos de los primeros serán los últimos, y muchos de los últimos serán los primeros. Porque el Reino de los Cielos se parece a un propietario que salió muy de madrugada a contratar obreros para trabajar en su viña. Trató con ellos un denario por día y los envío a su viña.

Volvió a salir a media mañana y, al ver a otros desocupados en la plaza, les dijo: "Vayan ustedes también a mi viña y les pagaré lo que sea justo." Y ellos fueron.

Volvió a salir al mediodía y a media tarde, e hizo lo mismo. Al caer la tarde salió de nuevo y, encontrando todavía a otros, les dijo: "¿Cómo se han quedado todo el día aquí, sin hacer nada?." Ellos les respondieron: "Nadie nos ha contratado." Entonces les dijo: "Vayan también ustedes a mi viña."

Al terminar el día, el propietario llamó a su mayordomo y le dijo: "Llama a los obreros y págales el jornal, comenzando por los últimos y terminando por los primeros."

Fueron entonces los que habían llegado al caer la tarde y recibieron cada uno un denario. Llegaron después los primeros, creyendo que iban a recibir algo más, pero recibieron igualmente un denario. Y al recibirlo, protestaban contra el propietario, diciendo: "Estos últimos trabajaron nada más que una hora, y tú les das lo mismo que a nosotros, que hemos soportado el peso del trabajo y el calor durante toda la jornada."

El propietario respondió a uno de ellos: "Amigo, no soy injusto contigo, ¿acaso no habíamos tratado en un denario? Toma lo que es tuyo y vete. Quiero dar a este que llega último lo mismo que a ti. ¿No tengo derecho a disponer de mis bienes como me parece? ¿Por qué tomas a mal que yo sea bueno?"

Así, los últimos serán los primeros y los primeros serán los últimos.»

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

Vengan benditos de mi Padre -dice el Señor- porque estuve enfermo y me visitaron. En verdad les digo que cuanto hicieron con el más pequeño de mis hermanos, conmigo lo hicieron.

Oración colecta

Dios y Padre nuestro, que en san Alberto, presbítero, nos diste un signo admirable de tu amor, por su intercesión, concédenos perseverar unidos en el Evangelio, acompañando con el amor de Cristo a nuestros hermanos, especialmente los abandonados y los pobres, y promover así el reino de justicia, de amor y de paz. Por nuestro Señor Jesucristo tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Recibe, Señor, los dones de tu pueblo y concédenos que, al recordar las maravillas que el amor de tu Hijo realizó con nosotros, nos reafirmemos, a ejemplo de san Alberto en el amor a ti y al prójimo. Por Jesucristo nuestro Señor.

Antífona de comunión

Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.

Oración después de la comunión

Alimentados con estos sagrados misterios, te pedimos, Señor, nos ayudes a seguir los ejemplos de san Alberto que te rindió culto con devoción constante, y se entregó a tu pueblo en un continuo servicio de amor. Por Jesucristo nuestro Señor.

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia San Gabriel