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Orar

Sábado, 7 de agosto de 2027

Santos Sixto II, papa, y compañeros, mártires

Tiempo Ordinario · Verde · Año impar (I)

Las lecturas del día

Primera lectura

Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón

Lectura del libro del Deuteronomio Dt 6, 4-13

Moisés habló al pueblo diciendo:

Escucha, Israel: el Señor, nuestro Dios, es el único Señor. Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas.

Graba en tu corazón estas palabras que yo te dicto hoy. Incúlcalas a tus hijos, y háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas de viaje, al acostarte y al levantarte. Átalas a tu mano como un signo, y que estén como una marca sobre tu frente. Escríbelas en las puertas de tu casa y en sus postes.

Cuando el Señor, tu Dios, te introduzca en la tierra que él te dará, porque así lo juró a tus padres, a Abraham, a Isaac y a Jacob en ciudades grandes y prósperas que tú no levantaste; en casas colmadas de toda clase de bienes, que tú no acumulaste; en pozos que tú no cavaste; en viñedos y olivares que tú no plantaste y cuando comas hasta saciarte, ten cuidado de no olvidar al Señor que te hizo salir de Egipto, de un lugar de esclavitud.

Teme al Señor, tu Dios, sírvelo y jura por su Nombre.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 17, 2-3a. 3b-4. 47 y 51ab (R.: 2)

¡Yo te amo, Señor, mi fuerza!

Yo te amo, Señor, mi fuerza,

Señor, mi Roca, mi fortaleza y mi libertador. R.

Eres mi Dios, el peñasco en que me refugio,

mi escudo, mi fuerza salvadora, mi baluarte.

Invoqué al Señor, que es digno de alabanza

y quedé a salvo de mis enemigos. R.

¡Viva el Señor! ¡Bendita sea mi Roca!

¡Glorificado sea el Dios de mi salvación.

El concede grandes victorias a su rey

y trata con fidelidad a su Ungido. R.

Aleluia

Cf. 2Tim 1, 10b

Aleluia.

Nuestro Salvador Jesucristo destruyó la muerte

e hizo brillar la vida, mediante la Buena Noticia.

Aleluia.

Evangelio

Si tuvieran fe, nada sería imposible para ustedes

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo Mt 17, 14-20

Un hombre se acercó a Jesús y, cayendo de rodillas, le dijo: «Señor, ten piedad de mi hijo, que es epiléptico y está muy mal: frecuentemente cae en el fuego y también en el agua. Yo lo llevé a tus discípulos, pero no lo pudieron sanar.»

Jesús respondió: «¡Generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo estaré con ustedes? ¿Hasta cuándo tendré que soportarlos? Tráiganmelo aquí.» Jesús increpó al demonio, y este salió del niño, que desde aquel momento, quedó sano.

Los discípulos se acercaron entonces a Jesús y le preguntaron en privado: «¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?»

«Porque ustedes tienen poca fe, les dijo. Les aseguro que si tuvieran fe del tamaño de un grano de mostaza, dirían a esta montaña: "Trasládate de aquí a allá", y la montaña se trasladaría; y nada sería imposible para ustedes.»

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

Líbrame, Dios mío. Señor, ven pronto a socorrerme. Tú eres mi ayuda y mi libertador, no tardes, Señor.

Oración colecta

Dios todopoderoso, que diste a San Sixto y sus compañeros mártires la gracia de entregar su vida por amor a tu Palabra y por el testimonio de Jesús, te pedimos que, con la fuerza del Espíritu Santo, nos enseñes a permanecer fieles en la fe y fuertes en la confesión de tu nombre. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Santifica los dones que te presentamos, Señor, y, al aceptar este sacrificio espiritual, conviértenos en ofrenda eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

Antífona de comunión

Nos diste, Señor, el pan del cielo, que tiene un sabor incomparable; satisface todos los gustos.

Oración después de la comunión

Acompaña y protege siempre, Señor, a quienes has renovado con este don celestial, y ya que nos reconfortas constantemente concédenos participar de la redención eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia San Gabriel