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Miércoles, 14 de julio de 2027

San Enrique

Tiempo Ordinario · Verde · Año impar (I)

Las lecturas del día

Primera lectura

El Señor se apareció en una llama de fuego, que salía de en medio de una zarza

Lectura del libro del Éxodo Ex 3, 1-6. 9-12

Moisés, que apacentaba las ovejas de su suegro Jetró, el sacerdote de Madián, llevó una vez el rebaño más allá del desierto y llegó a la montaña de Dios, al Horeb. Allí se le apareció el Ángel del Señor en una llama de fuego, que salía de en medio de la zarza.

Al ver que la zarza ardía sin consumirse, Moisés pensó: «Voy a observar este grandioso espectáculo. ¿Por qué será que la zarza no se consume?»

Cuando el Señor vio que él se apartaba del camino para mirar, lo llamó desde la zarza, diciendo: «¡Moisés, Moisés!» «Aquí estoy», respondió él. Entonces Dios le dijo: «No te acerques hasta aquí. Quítate las sandalias, porque el suelo que estás pisando es una tierra santa.» Luego siguió diciendo: «Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.»

Moisés se cubrió el rostro porque tuvo miedo de ver a Dios.

Entonces Dios le dijo: «El clamor de los israelitas ha llegado hasta mí y he visto cómo son oprimidos por los egipcios. Ahora ve, yo te envío al Faraón para que saques de Egipto a mi pueblo, a los israelitas.»

Pero Moisés dijo a Dios: «¿Quién soy yo para presentarme ante el Faraón y hacer salir de Egipto a los israelitas?»

«Yo estaré contigo, le dijo Dios, y esta es la señal de que soy yo el que te envía: después que hagas salir de Egipto al pueblo, ustedes darán culto a Dios en esta montaña.»

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 102, 1-2. 3-4. 6-7 (R.: 8a)

¡El Señor es bondadoso y compasivo!

Bendice al Señor, alma mía,

que todo mi ser bendiga a su santo Nombre;

bendice al Señor, alma mía,

y nunca olvides sus beneficios. R.

El perdona todas tus culpas

y cura todas tus dolencias;

rescata tu vida del sepulcro,

te corona de amor y de ternura. R.

El Señor hace obras de justicia

y otorga el derecho a los oprimidos;

él mostró sus caminos a Moisés

y sus proezas al pueblo de Israel. R.

Aleluia

Cf. Mt 11, 25

Aleluia.

Bendito eres, Padre, Señor del cielo y de la tierra,

porque revelaste los misterios del Reino a los pequeños.

Aleluia.

Evangelio

Has ocultado estas cosas a los sabios y se las has revelado a los pequeños

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo Mt 11, 25-27

Jesús dijo:

Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido.

Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

Por tu justicia, yo contemplaré tu rostro, y al despertar me saciaré de tu presencia.

Oración colecta

Dios nuestro, que infundiste en san Camilo, presbítero, el carisma de un amor admirable hacia los enfermos; por sus méritos e intercesión infunde en nosotros tu espíritu de amor para que, sirviéndote en nuestros hermanos, podamos presentarnos confiadamente ante ti en la hora de nuestra muerte. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Señor y Dios nuestro, mira con bondad los dones de tu Iglesia en oración y concede que, al recibirlos, se acreciente la santidad de los creyentes. Por Jesucristo nuestro Señor.

Antífona de comunión

Hasta el gorrión encontró una casa, y la golondrina tiene un nido donde poner sus pichones: junto a tus altares, Señor del universo, mi Rey y mi Dios. Felices los que habitan en tu casa y te alaban sin cesar.

Oración después de la comunión

Alimentados con esta eucaristía, te pedimos, Padre, que por la celebración frecuente de este misterio crezca en nosotros el fruto de la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia San Gabriel