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Orar

Martes, 6 de julio de 2027

Santa María Goretti, virgen y mártir

Tiempo Ordinario · Verde · Año impar (I)

Las lecturas del día

Primera lectura

Te llamarás Israel porque has luchado con Dios y has vencido

Lectura del libro del Génesis Gn 32, 23-33

Jacob regresó de Jarán a la tierra de Canaán. Una noche Jacob se levantó, tomó a sus dos mujeres, a sus dos sirvientas y a sus once hijos, y cruzó el vado de Iaboc. Después que los hizo cruzar el torrente, pasó también todas sus posesiones.

Entonces se quedó solo, y un hombre luchó con él hasta rayar el alba. Al ver que no podía dominar a Jacob, lo golpeó en la articulación del fémur, y el fémur de Jacob se dislocó mientras luchaban. Luego dijo: «Déjame partir, porque ya está amaneciendo.» Pero Jacob replicó: «No te soltaré si antes no me bendices.»

El otro le preguntó: «¿Cómo te llamas?»

«Jacob», respondió.

El añadió: «En adelante no te llamarás Jacob, sino Israel,

porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido.»

Jacob le rogó: «Por favor, dime tu nombre.» Pero él respondió: «¿Cómo te atreves a preguntar mi nombre?» Y allí mismo lo bendijo.

Jacob llamó a aquel lugar con el nombre de Peniel, porque dijo: «He visto a Dios cara a cara, y he salido con vida.»

Mientras atravesaba Peniel, el sol comenzó a brillar, y Jacob iba rengueando del muslo. Por eso los israelitas no comen hasta el presente el nervio ciático que está en la articulación del fémur, porque Jacob fue tocado en la articulación del fémur, en el nervio ciático.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 16, 1. 2-3d. 6-7. 8b y 15 (R.: 15a)

¡Contemplaré tu rostro, Señor!.

Escucha, Señor, mi justa demanda,

atiende a mi clamor;

presta oído a mi plegaria,

porque en mis labios no hay falsedad. R.

Tú me harás justicia,

porque tus ojos ven lo que es recto:

si examinas mi corazón

y me visitas por las noches,

si me pruebas al fuego,

no encontrarás malicia en mí. R.

Yo te invoco, Dios mío, porque tú me respondes:

inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras.

Muestra las maravillas de tu gracia,

tú que salvas de los agresores

a los que buscan refugio a tu derecha. R.

Escóndeme a la sombra de tus alas,

Pero yo, por tu justicia, contemplaré tu rostro,

y al despertar, me saciaré de tu presencia. R.

Aleluia

Jn 10, 14

Aleluia.

«Yo soy el buen Pastor;

conozco a mis ovejas,

y mis ovejas me conocen a mí», dice el Señor.

Aleluia.

Evangelio

La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo Mt 9, 32-38

Le presentaron a Jesús un mudo que estaba endemoniado. El demonio fue expulsado y el mudo comenzó a hablar. La multitud, admirada, comentaba: «Jamás se vio nada igual en Israel.»

Pero los fariseos decían: «El expulsa a los demonios por obra del Príncipe de los demonios.»

Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias. Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor.

Entonces dijo a sus discípulos: «La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha.»

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

En tu santo templo, Señor, evocamos tu misericordia; la gloria de tu nombre llega hasta los confines de la tierra. Tu derecha está llena de justicia.

Oración colecta

Dios nuestro, que eres la fuente de la inocencia y amas la castidad, tú concediste a tu servidora santa María Goretti la gracia del martirio en plena adolescencia: concédenos, por su intercesión, que así como ella recibió la corona en el combate por su virginidad, seamos constantes para cumplir tus mandamientos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Padre del cielo, que este sacrificio consagrado a tu nombre nos purifique y nos encamine, cada día más, hacia la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

Antífona de comunión

Gusten y vean qué bueno es el Señor. Feliz el hombre que espera en Él.

Oración después de la comunión

Alimentados con tan grandes dones, te pedimos, Padre, recibir sus frutos de salvación y no dejar nunca de alabarte. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia San Gabriel