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Orar

Lunes, 28 de junio de 2027

San Ireneo de Lyon, obispo, mártir y doctor de la Iglesia

Tiempo Ordinario · Rojo · Año impar (I)

Las lecturas del día

Primera lectura

¿Vas a exterminar al justo con el culpable?

Lectura del libro del Génesis Gn 18, 1-2a.16-33

El Señor se apareció a Abraham junto al encinar de Mamré, mientras él estaba sentado a la entrada de su carpa, a la hora de más calor. Alzando los ojos, divisó tres hombres que estaban parados cerca de él.

Después, los hombres salieron de allí y se dirigieron hacia Sodoma, y Abraham los acompañó para despedirlos.

Mientras tanto, el Señor pensaba: «¿Dejaré que Abraham ignore lo que ahora voy a realizar, siendo así que él llegará a convertirse en una nación grande y poderosa, y que por él se bendecirán todas las naciones de la tierra? Porque yo lo he elegido para que enseñe a sus hijos, y a su familia después de él, que se mantengan en el camino del Señor, practicando lo que es justo y recto. Así el Señor hará por Abraham lo que ha predicho acerca de él.»

Luego el Señor añadió: «El clamor contra Sodoma y Gomorra es tan grande, y su pecado tan grave, que debo bajar a ver si sus acciones son realmente como el clamor que ha llegado hasta mí. Si no es así, lo sabré.»

Dos de esos hombres partieron de allí y se fueron hacia Sodoma, pero el Señor se quedó de pie frente a Abraham. Entonces Abraham se le acercó y le dijo: «¿Así que vas a exterminar al justo junto con el culpable? Tal vez haya en la ciudad cincuenta justos. ¿Y tú vas a arrasar ese lugar, en vez de perdonarlo por amor a los cincuenta justos que hay en él? ¡Lejos de ti hacer semejante cosa! ¡Matar al justo juntamente con el culpable, haciendo que los dos corran la misma suerte! ¡Lejos de ti! ¿Acaso el Juez de toda la tierra no va a hacer justicia?»

El Señor respondió: «Si encuentro cincuenta justos en la ciudad de Sodoma, perdonaré a todo ese lugar en atención a ellos.»

Entonces Abraham dijo: «Yo, que no soy más que polvo y ceniza, tengo el atrevimiento de dirigirme a mi Señor. Quizá falten cinco para que los justos lleguen a cincuenta. Por esos cinco ¿vas a destruir toda la ciudad?»

«No la destruiré si encuentro allí cuarenta y cinco», respondió el Señor.

Pero Abraham volvió a insistir: «Quizá no sean más que cuarenta.»

Y el Señor respondió: «No lo haré por amor a esos cuarenta.»

«Por favor, dijo entonces Abraham, que mi Señor no lo tome a mal si continúo insistiendo. Quizá sean solamente treinta.»

Y el Señor respondió: «No lo haré si encuentro allí a esos treinta.»

Abraham insistió: «Una vez más, me tomo el atrevimiento de dirigirme a mi Señor. Tal vez no sean más que veinte.»

«No la destruiré en atención a esos veinte», declaró el Señor.

«Por favor, dijo entonces Abraham, que mi Señor no se enoje si hablo por última vez. Quizá sean solamente diez.»

«En atención a esos diez, respondió, no la destruiré.»

Apenas terminó de hablar con él, el Señor se fue, y Abraham regresó a su casa.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 102, 1-2. 3-4. 8-9. 10-11 (R.: 8a)

¡El Señor es bondadoso y compasivo!.

Bendice al Señor, alma mía,

que todo mi ser bendiga a su santo Nombre;

bendice al Señor, alma mía,

y nunca olvides sus beneficios. R.

El perdona todas tus culpas

y cura todas tus dolencias;

rescata tu vida del sepulcro,

te corona de amor y de ternura. R.

El Señor es bondadoso y compasivo,

lento para enojarse y de gran misericordia;

no acusa de manera inapelable

ni guarda rencor eternamente. R.

No nos trata según nuestros pecados

ni nos paga conforme a nuestras culpas.

Cuanto se alza el cielo sobre la tierra,

así de inmenso es su amor por los que lo temen. R.

Aleluia

Cf. Sal 94, 8ab

Aleluia.

No endurezcan hoy su corazón,

sino escuchen la voz del Señor.

Aleluia.

Evangelio

Sígueme

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo Mt 8, 18-22

Al verse rodeado de tanta gente, Jesús mandó a sus discípulos que cruzaran a la otra orilla. Entonces se aproximó un escriba y le dijo: «Maestro, te seguiré adonde vayas.»

Jesús le respondió: «Los zorros tienen sus cuevas y las aves del cielo

sus nidos; pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza.»

Otro de sus discípulos le dijo: «Señor, permíteme que vaya antes a enterrar a mi padre.»

Pero Jesús le respondió: «Sígueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos.»

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

La doctrina de verdad estaba en su boca y no se encontró maldad en sus labios; caminaba conmigo en paz y rectitud, y apartó a muchos de la iniquidad.

Oración colecta

Dios nuestro, que diste al obispo san Ireneo la gracia de mantener con firmeza la doctrina de verdad y la paz de la Iglesia, concédenos, por su intercesión, que, renovados en la fe y en la caridad, trabajemos siempre por la unidad y la concordia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

El sacrificio que te ofrecemos con alegría en la fiesta de san Ireneo te glorifique, Señor, y nos obtenga amar siempre la verdad para conservar íntegra la fe de la Iglesia y afianzar su unidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión

Permanezcan en mí, como yo en ustedes, dice el Señor; El que permanece en mí, y yo en Él, da mucho fruto.

Oración después de la comunión

Padre misericordioso, por estos sagrados misterios, concédenos crecer en la fe para que, así como el obispo san Ireneo la confesó hasta su muerte gloriosa, a nosotros nos justifique la fiel perseverancia en la verdad. Por Jesucristo, nuestro Señor

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia San Gabriel