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Orar

Domingo, 20 de junio de 2027

12º domingo del Tiempo Ordinario

Tiempo Ordinario · Verde · Ciclo B

Las lecturas del día

Primera lectura

Aquí se quebrará la soberbia de tus olas

Lectura del libro de Job Job 38, 1. 8-11

El Señor respondió a Job desde la tempestad, diciendo:

¿Quién encerró con dos puertas al mar, cuando él salía a borbotones del seno materno,

cuando le puse una nube por vestido y por pañales, densos nubarrones?

Yo tracé un límite alrededor de él, le puse cerrojos y puertas,

y le dije: «Llegarás hasta aquí y no pasarás; aquí se quebrará la soberbia de tus olas».

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 106, 23-26. 28-31 (R.: 1)

¡Den gracias al Señor, porque es bueno, porque es eterno su amor! O bien: Aleluia.

Los que viajaron en barco por el mar,

para traficar por las aguas inmensas,

contemplaron las obras del Señor,

sus maravillas en el océano profundo. R.

Con su palabra desató un vendaval,

que encrespaba las olas del océano:

ellos subían hasta el cielo, bajaban al abismo,

se sentían desfallecer por el mareo. R.

Pero en la angustia invocaron al Señor,

y Él los libró de sus tribulaciones:

cambió el huracán en una brisa suave

y se aplacaron las olas del mar. R.

Entonces se alegraron de aquella calma,

y el Señor los condujo al puerto deseado.

Den gracias al Señor por su misericordia

y por sus maravillas en favor de los hombres. R.

Segunda lectura

Un ser nuevo se ha hecho presente

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto 2Cor 5, 14-17

Hermanos:

El amor de Cristo nos apremia, al considerar que si uno solo murió por todos, entonces todos han muerto. Y Él murió por todos, a fin de que los que viven no vivan más para sí mismos, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.

Por eso nosotros, de ahora en adelante, ya no conocemos a nadie con criterios puramente humanos; y si conocimos a Cristo de esa manera, ya no lo conocemos más así.

El que vive en Cristo es una nueva criatura: lo antiguo ha desaparecido, un ser nuevo se ha hecho presente.

Palabra de Dios.

Aleluia

Lc 7, 16

Aleluia.

Un gran profeta ha aparecido en medio de nosotros

y Dios ha visitado a su pueblo.

Aleluia.

Evangelio

¿Quién es éste que hasta el viento y el mar le obedecen?

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos Mc 4, 35-41

Al atardecer de ese mismo día, Jesús dijo a sus discípulos: «Crucemos a la otra orilla». Ellos, dejando a la multitud, lo llevaron a la barca, así como estaba. Había otras barcas junto a la suya.

Entonces se desató un fuerte vendaval, y las olas entraban en la barca, que se iba llenando de agua. Jesús estaba en la popa, durmiendo sobre el cabezal.

Lo despertaron y le dijeron: «¡Maestro! ¿No te importa que nos ahoguemos?»

Despertándose, Él increpó al viento y dijo al mar: «¡Silencio! ¡Cállate!» El viento se aplacó y sobrevino una gran calma.

Después les dijo: «¿Por qué tienen miedo? ¿Cómo no tienen fe?»

Entonces quedaron atemorizados y se decían unos a otros: «¿Quién es este, que hasta el viento y el mar le obedecen».

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

El Señor es la fuerza de su pueblo, el baluarte de salvación para su Ungido. Señor, salva a tu pueblo y bendice a tu heredad; apaciéntalo, y sé su guía para siempre.

Oración colecta

Concédenos, Señor y Dios nuestro, vivir siempre en el amor y respeto a tu santo nombre, ya que en tu providencia nunca abandonas a quienes estableces en el sólido fundamento de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Recibe, Señor, este sacrificio de reconciliación y alabanza, y concédenos que, purificados por su poder, sea de tu agrado el afecto de nuestro corazón. Por Jesucristo nuestro Señor.

Antífona de comunión

Los ojos de todos esperan en ti, Señor, y tú les das la comida a su tiempo.

Oración después de la comunión

Renovados con el sagrado Cuerpo y Sangre de tu Hijo, imploramos, Señor, tu clemencia; haz que en la plenitud de la redención alcancemos lo que celebramos en cada eucaristía. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia San Gabriel