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Orar

Domingo, 23 de mayo de 2027

Domingo de la Santísima Trinidad

Tiempo Ordinario · Blanco · Ciclo B

Las lecturas del día

Primera lectura

El Señor es Dios -allá arriba, en el cielo, y aquí abajo, en la tierra- y no hay otro

Lectura del libro del Deuteronomio Dt 4, 32-34. 39-40

Moisés habló al pueblo diciendo:

«Pregúntale al tiempo pasado, a los días que te han precedido desde que el Señor creó al hombre sobre la tierra, si de un extremo al otro del cielo sucedió alguna vez algo tan admirable o se oyó una cosa semejante.

¿Qué pueblo oyó la voz de Dios que hablaba desde el fuego, como la oíste tú, y pudo sobrevivir? ¿O qué dios intentó venir a tomar para sí una nación de en medio de otra, con milagros, signos y prodigios, combatiendo con mano poderosa y brazo fuerte, y realizando tremendas hazañas, como el Señor, tu Dios, lo hizo por ustedes en Egipto, delante de tus mismos ojos?

Reconoce hoy y medita en tu corazón que el Señor es Dios -allá arriba, en el cielo, y aquí abajo, en la tierra- y no hay otro.

Observa los preceptos y los mandamientos que hoy te prescribo. Así serás feliz, tú y tus hijos después de ti, y vivirás mucho tiempo en la tierra que el Señor, tu Dios, te da para siempre.»

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 32, 4-5. 6. 9. 18-19. 20. 22

¡Feliz el pueblo que el Señor se eligió como herencia!

La palabra del Señor es recta

y él obra siempre con lealtad;

él ama la justicia y el derecho,

y la tierra está llena de su amor. R.

La palabra del Señor hizo el cielo,

y el aliento de su boca, los ejércitos celestiales;

porque él lo dijo, y el mundo existió,

él dio una orden, y todo subsiste. R.

Los ojos del Señor están fijos sobre sus fieles,

sobre los que esperan en su misericordia,

para librar sus vidas de la muerte

y sustentarlos en el tiempo de indigencia. R.

Nuestra alma espera en el Señor:

él es nuestra ayuda y nuestro escudo.

Señor, que tu amor descienda sobre nosotros,

conforme a la esperanza que tenemos en ti. R.

Segunda lectura

Ustedes han recibido el espíritu de hijos adoptivos, que nos hace llamar a Dios «Abba», es decir «Padre»

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Roma Rom 8, 14-17

Hermanos:

Todos los que son conducidos por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. Y ustedes no han recibido un espíritu de esclavos para volver a caer en el temor, sino el espíritu de hijos adoptivos, que nos hace llamar a Dios ¡Abba!, es decir, ¡Padre!

El mismo Espíritu se une a nuestro espíritu para dar testimonio de que somos hijos de Dios. Y si somos hijos, también somos herederos, herederos de Dios y coherederos de Cristo, porque sufrimos con él para ser glorificados con él.

Palabra de Dios.

Aleluia

Cf. Ap 1, 8

Aleluia.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo,

al Dios que es, que era y que vendrá.

Aleluia.

Evangelio

Bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo Mt 28, 16-20

Los once discípulos fueron a Galilea, a la montaña donde Jesús los había citado. Al verlo, se postraron delante de él; sin embargo, algunos todavía dudaron.

Acercándose, Jesús les dijo: «Yo he recibido todo poder en el cielo y en la tierra. Vayan, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a cumplir todo lo que yo les he mandado. Y yo estaré siempre con ustedes hasta el fin del mundo.»

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

Bendita sea la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, porque ha tenido misericordia con nosotros.

Oración colecta

Dios Padre, que revelaste a los hombres tu misterio admirable al enviar al mundo la Palabra de verdad y el Espíritu santificador; te pedimos que, en la profesión de la fe verdadera, podamos conocer la gloria de la eterna Trinidad y adorar al único Dios todopoderoso. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglo

Oración sobre las ofrendas

Señor y Padre nuestro, por la invocación de tu Nombre santifica los dones que te presentamos y conviértenos por ellos en ofrenda eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión

Porque ustedes son hijos Dios infundió en sus corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: Abbá, Padre.

Oración después de la comunión

Señor y Dios nuestro, te pedimos que el sacramento recibido y la profesión de nuestra fe en ti, único Dios en tres personas, sirva para nuestra salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio: Prefacio. Misal

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia San Gabriel