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Miércoles, 24 de marzo de 2027

San Óscar Romero, obispo y mártir

Cuaresma · Morado

Las lecturas del día

Primera lectura

No retiré mi rostro cuando me ultrajaban

Lectura del libro de Isaías Is 50, 4-9a

El mismo Señor me ha dado una lengua de discípulo, para que yo sepa reconfortar al fatigado con una palabra de aliento. Cada mañana, él despierta mi oído para que yo escuche como un discípulo. El Señor abrió mi oído y yo no me resistí ni me volví atrás.

Ofrecí mi espalda a los que golpeaban y mis mejillas, a los que me arrancaban la barba; no retiré mi rostro cuando me ultrajaban y escupían.

Pero el Señor viene en mi ayuda: por eso, no quedé confundido; por eso, endurecí mi rostro como el pedernal, y sé muy bien que no seré defraudado.

Está cerca el que me hace justicia: ¿quién me va a procesar? ¡Comparezcamos todos juntos! ¿Quién será mi adversario en el juicio? ¡Que se acerque hasta mí!

Sí, el Señor viene en mi ayuda: ¿quién me va a condenar?

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 68, 8-10. 21-22. 31. 33-34

¡Señor, Dios mío, por tu gran amor, respóndeme!

Por ti he soportado afrentas

y la vergüenza cubrió mi rostro;

me convertí en un extraño para mis hermanos,

fui un extranjero para los hijos de mi madre:

porque el celo de tu Casa me devora,

y caen sobre mí los ultrajes de los que te agravian. R.

La vergüenza me destroza el corazón,

y no tengo remedio.

Espero compasión y no la encuentro,

en vano busco un consuelo:

pusieron veneno en mi comida,

y cuando tuve sed me dieron vinagre. R.

Así alabaré con cantos el nombre de Dios,

y proclamaré su grandeza dando gracias;

que lo vean los humildes y se alegren,

que vivan los que buscan al Señor:

porque el Señor escucha a los pobres

y no desprecia a sus cautivos. R.

Versículo antes del Evangelio

Salve, Rey nuestro,

sólo tú te has compadecido de nuestros errores.

¡Salve, Rey nuestro, obediente al Padre!

fuiste llevado a la crucifixión,

como un manso cordero a la matanza.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

Al nombre de Jesús toda rodilla se doble, en el cielo, en la tierra y en los abismos: porque el Señor se hizo obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por eso, el Señor Jesucristo está en la gloria de Dios Padre.

Oración colecta

Dios nuestro, que para librarnos del poder del demonio, entregaste a tu Hijo a la muerte de cruz; te pedimos, nos concedas alcanzar la gracia de la resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Recibe, Señor, las ofrendas que te presentamos, y concédenos los frutos de la Pasión de tu Hijo, que ahora celebramos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión

El Hijo del hombre no vino para ser servido sino para servir y dar su vida en rescate por una multitud.

Oración después de la comunión

Dios todopoderoso, concédenos reafirmar nuestra fe que, por la muerte de tu Hijo en la cruz celebrada en estos santos misterios, tú nos has dado la vida eterna; Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo

Padre, concede a tus hijos participar siempre de los sacramentos pascuales y esperar con fervor los bienes prometidos, para que, renacidos por estos misterios, alcancen una vida nueva. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio: Prefacio de la Pasión II. Misal

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia San Gabriel