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Orar

Lunes, 22 de marzo de 2027

Lunes de Semana Santa

Cuaresma · Morado

Las lecturas del día

Primera lectura

El no levantará la voz ni la hará resonar por las calles

Lectura del libro de Isaías Is 42, 1-7

Así habla el Señor:

Este es mi Servidor, a quien yo sostengo, mi elegido, en quien se complace mi alma. Yo he puesto mi espíritu sobre él para que lleve el derecho a las naciones. El no gritará, no levantará la voz ni la hará resonar por las calles. No romperá la caña quebrada ni apagará la mecha que arde débilmente. Expondrá el derecho con fidelidad; no desfallecerá ni se desalentará hasta implantar el derecho en la tierra, y las costas lejanas esperarán su Ley.

Así habla Dios, el Señor, el que creó el cielo y lo desplegó, el que extendió la tierra y lo que ella produce, el que da el aliento al pueblo que la habita y el espíritu a los que caminan por ella.

Yo, el Señor, te llamé en la justicia, te sostuve de la mano, te formé y te destiné a ser la alianza del pueblo, la luz de las naciones, para abrir los ojos de los ciegos, para hacer salir de la prisión a los cautivos y de la cárcel a los que habitan en las tinieblas.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 26, 1-3.13-14

El Señor es mi luz y mi salvación.

El Señor es mi luz y mi salvación,

¿a quién temeré?

El Señor es el baluarte de mi vida,

¿ante quién temblaré? R.

Cuando se alzaron contra mí los malvados

para devorar mi carne,

fueron ellos, mis adversarios y enemigos,

los que tropezaron y cayeron. R.

Aunque acampe contra mí un ejército,

mi corazón no temerá;

aunque estalle una guerra contra mí,

no perderé la confianza. R.

Yo creo que contemplaré la bondad del Señor

en la tierra de los vivientes.

Espera en el Señor y sé fuerte;

ten valor y espera en el Señor. R.

Versículo antes del Evangelio

¡Salve, Rey nuestro!

Sólo tú te has compadecido de nuestros errores.

Evangelio

Déjala. Ella tenía reservado este perfume para el día de mi sepultura

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan Jn 12, 1-11

Seis días antes de la Pascua, Jesús volvió a Betania, donde estaba Lázaro, al que había resucitado. Allí le prepararon una cena: Marta servía y Lázaro era uno de los comensales.

María, tomando una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, ungió con él los pies de Jesús y los secó con sus cabellos. La casa se impregnó con la fragancia del perfume.

Judas Iscariote, uno de sus discípulos, el que lo iba a entregar, dijo: «¿Por qué no se vendió este perfume en trescientos denarios para dárselos a los pobres?» Dijo esto, no porque se interesaba por los pobres, sino porque era ladrón y, como estaba encargado de la bolsa común, robaba lo que se ponía en ella.

Jesús le respondió: «Déjala. Ella tenía reservado este perfume para el día de mi sepultura. A los pobres los tienen siempre con ustedes, pero a mí no me tendrán siempre.»

Entre tanto, una gran multitud de judíos se enteró de que Jesús estaba allí, y fueron, no sólo por Jesús, sino también para ver a Lázaro, al que había resucitado. Entonces los sumos sacerdotes resolvieron matar también a Lázaro, porque muchos judíos se apartaban de ellos y creían en Jesús, a causa de él.

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

Combate, Señor, a los que me atacan, pelea contra los que me hacen la guerra; toma el escudo y la armadura, levántate y ven en mi ayuda, Señor, mi ayuda poderosa.

Oración colecta

Dios todopoderoso, concede a quienes desfallecemos a causa de nuestra fragilidad, ser confortados por la Pasión de tu único Hijo. Que vive y reina contigo en la unida del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Mira con bondad, Señor, los sagrados misterios que celebramos, y lo que tu amor providente instituyó para destruir nuestro pecado, produzca en nosotros frutos de vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión

No me ocultes tu rostro en el momento del peligro; inclina hacia mí tu oído, respóndeme pronto, cuando te invoco.

Oración después de la comunión

Visita a tu pueblo, Padre, y protege a quienes has santificado por estos sagrados misterios, para que conserven los auxilios de la salvación eterna que han recibido de tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo

Te pedimos, Padre, que asistas a los humildes y protejas a quienes confían en tu misericordia, para que no sólo celebren las fiestas pascuales con la observancia penitencial, sino que sean renovados con un alma pura. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio: Prefacio de la Pasión II.. Misal

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia San Gabriel