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Orar

Sábado, 20 de marzo de 2027

Sábado de la 5ª semana de Cuaresma

Cuaresma · Morado

Las lecturas del día

Primera lectura

Haré de ellos una sola nación

Lectura de la profecía de Ezequiel Ez 37, 21-28

Así habla el Señor:

Yo voy a tomar a los israelitas de entre las naciones adonde habían ido; los reuniré de todas partes y los llevaré a su propio suelo. Haré de ellos una sola nación en la tierra, en las montañas de Israel, y todos tendrán un solo rey: ya no formarán dos naciones ni estarán más divididos en dos reinos.

Ya no volverán a contaminarse con sus ídolos, con sus abominaciones y con todas sus rebeldías. Los salvaré de sus pecados de apostasía y los purificaré: ellos serán mi Pueblo y yo seré su Dios.

Mi servidor David reinará sobre ellos y todos ellos tendrán un solo pastor. Observarán mis leyes, cumplirán mis preceptos y los pondrán en práctica. Habitarán en la tierra que di a mi servidor Jacob, donde habitaron sus padres. Allí habitarán para siempre, ellos, sus hijos y sus nietos; y mi servidor David será su príncipe eternamente.

Estableceré para ellos una alianza de paz, que será para ellos una alianza eterna. Los instalaré, los multiplicaré y pondré mi Santuario en medio de ellos para siempre. Mi morada estará junto a ellos: yo seré su Dios y ellos serán mi Pueblo. Y cuando mi Santuario esté en medio de ellos para siempre, las naciones sabrán que yo soy el Señor, el que santifico a Israel.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Jer 31, 10. 11-12ab. 13

El Señor nos cuidará como un pastor a su rebaño.

¡Escuchen, naciones, la palabra del Señor,

anúncienla en las costas más lejanas!

Digan: «El que dispersó a Israel lo reunirá,

y lo cuidará como un pastor a su rebaño.» R.

Porque el Señor ha rescatado a Jacob,

lo redimió de una mano más fuerte que él.

Llegarán gritando de alegría a la altura de Sión,

afluirán hacia los bienes del Señor. R.

Entonces la joven danzará alegremente,

los jóvenes y los viejos se regocijarán;

yo cambiaré su duelo en alegría,

los alegraré y los consolaré de su aflicción. R.

Versículo antes del Evangelio

Ez 18, 31

Dice el Señor: Arrojen lejos de ustedes todas las rebeldías

y háganse un corazón nuevo y un espíritu nuevo.

Evangelio

Para congregar en la unidad a los hijos de Dios que estaban dispersos

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan Jn 11, 45-57

Al ver lo que hizo Jesús, muchos de los judíos que habían ido a casa de María creyeron en él. Pero otros fueron a ver a los fariseos y les contaron lo que Jesús había hecho.

Los sumos sacerdotes y los fariseos convocaron un Consejo y dijeron: «¿Qué hacemos? Porque este hombre realiza muchos signos. Si lo dejamos seguir así, todos creerán en él, y los romanos vendrán y destruirán nuestro Lugar santo y nuestra nación.»

Uno de ellos, llamado Caifás, que era Sumo Sacerdote ese año, les dijo: «Ustedes no comprenden nada. ¿No les parece preferible que un solo hombre muera por el pueblo y no que perezca la nación entera?»

No dijo eso por sí mismo, sino que profetizó como Sumo Sacerdote que Jesús iba a morir por la nación, y no solamente por la nación, sino también para congregar en la unidad a los hijos de Dios que estaban dispersos.

A partir de ese día, resolvieron que debían matar a Jesús. Por eso él no se mostraba más en público entre los judíos, sino que fue a una región próxima al desierto, a una ciudad llamada Efraím, y allí permaneció con sus discípulos.

Como se acercaba la Pascua de los judíos, mucha gente de la región había subido a Jerusalén para purificarse. Buscaban a Jesús y se decían unos a otros en el Templo: «¿Qué les parece, vendrá a la fiesta o no?» Los sumos sacerdotes y los fariseos habían dado orden de que si alguno conocía el lugar donde él se encontraba, lo hiciera saber para detenerlo.

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

Señor, no te quedes lejos; tú que eres mi fuerza, ven pronto a socorrerme. Yo soy un gusano, no un hombre; la gente me escarnece y el pueblo me desprecia.

Oración colecta

Dios nuestro, que hiciste de todos los renacidos en Cristo un linaje escogido y un sacerdocio real, concédenos desear lo que mandas y ponerlo en práctica, para que tu pueblo, llamado a la vida eterna, sea uno en la fe y en el amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Acepta, Señor, el ofrecimiento de nuestro ayuno; que al purificarnos nos haga dignos de tu gracia, y nos conduzca a los bienes prometidos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión

Cristo se entregó a la muerte, para congregar en la unidad a los hijos de Dios que están dispersos.

Oración después de la comunión

Padre, humildemente te pedimos que, así como nos alimentas con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo nos hagas partícipes de la naturaleza divina. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo

Padre, ten compasión de tu Iglesia suplicante, y atiende a quienes se inclinan de corazón ante ti; no permitas que los redimidos por la muerte de tu Hijo unigénito sean esclavos del pecado ni sean vencidos en las adversidades. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio: Prefacio de Pasión I. Misal

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia San Gabriel