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Orar

Martes, 2 de marzo de 2027

Martes de la 3ª semana de Cuaresma

Cuaresma · Morado

Las lecturas del día

Primera lectura

Nuestro corazón contrito y nuestro espíritu humillado nos hagan aceptables

Lectura de la profecía de Daniel Dan 3, 25.34-43

Azarías, de pie en medio del fuego, tomó la palabra y oró así:

No nos abandones para siempre a causa de tu Nombre, no anules tu Alianza, no apartes tu misericordia de nosotros, por amor a Abraham, tu amigo, a Isaac, tu servidor, y a Israel, tu santo, a quienes prometiste una descendencia numerosa como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar.

Señor, hemos llegado a ser más pequeños que todas las naciones, y hoy somos humillados en toda la tierra a causa de nuestros pecados. Ya no hay más en este tiempo, ni jefe, ni profeta, ni príncipe, ni holocausto, ni sacrificio, ni oblación, ni incienso, ni lugar donde ofrecer las primicias, y así, alcanzar tu favor.

Pero que nuestro corazón contrito y nuestro espíritu humillado nos hagan aceptables como los holocaustos de carneros y de toros, y los millares de corderos cebados; que así sea hoy nuestro sacrificio delante de ti, y que nosotros te sigamos plenamente, porque no quedan confundidos los que confían en ti.

Y ahora te seguimos de todo corazón, te tememos y buscamos tu rostro. No nos cubras de vergüenza, sino trátanos según tu benignidad y la abundancia de tu misericordia. Líbranos conforme a tus obras maravillosas, y da gloria a tu Nombre, Señor.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 24, 4-5a. 6-7bc. 8-9

Acuérdate, Señor, de tu compasión.

Muéstrame, Señor, tus caminos,

enséñame tus senderos.

Guíame por el camino de tu fidelidad;

enséñame, porque tú eres mi Dios y mi salvador. R.

Acuérdate, Señor, de tu compasión y de tu amor,

porque son eternos.

Por tu bondad, Señor,

acuérdate de mi según tu fidelidad. R.

El Señor es bondadoso y recto:

por eso muestra el camino a los extraviados;

él guía a los humildes para que obren rectamente

y enseña su camino a los pobres. R.

Versículo antes del Evangelio

Jl 2, 12-13

Dice el Señor: Vuelvan a mí de todo corazón,

porque soy bondadoso y compasivo.

Evangelio

Si no perdonan de corazón a sus hermanos, tampoco el Padre los perdonará

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo Mt 18, 21-35

Se adelantó Pedro y le dijo: «Señor, ¿cuántas veces tendré que perdonar a mi hermano las ofensas que me haga? ¿Hasta siete veces?»

Jesús le respondió: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.

Por eso, el Reino de los Cielos se parece a un rey que quiso arreglar las cuentas con sus servidores. Comenzada la tarea, le presentaron a uno que debía diez mil talentos. Como no podía pagar, el rey mandó que fuera vendido junto con su mujer, sus hijos y todo lo que tenía, para saldar la deuda.

El servidor se arrojó a sus pies, diciéndole: "Señor, dame un plazo y te pagaré todo."

El rey se compadeció, lo dejó ir y, además, le perdonó la deuda.

Al salir, este servidor encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, tomándolo del cuello hasta ahogarlo, le dijo: "Págame lo que me debes."

El otro se arrojó a sus pies y le suplicó: "Dame un plazo y te pagaré la deuda."

Pero él no quiso, sino que lo hizo poner en la cárcel hasta que pagara lo que debía.

Los demás servidores, al ver lo que había sucedido, se apenaron mucho y fueron a contarlo a su señor. Este lo mandó llamar y le dijo: "¡Miserable! Me suplicaste, y te perdoné la deuda. ¿No debías también tú tener compasión de tu compañero, como yo me compadecí de tí?"

E indignado, el rey lo entregó en manos de los verdugos hasta que pagara todo lo que debía.

Lo mismo hará también mi Padre celestial con ustedes, si no perdonan de corazón a sus hermanos.»

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

Yo te invoco, Dios mío, porque tú me respondes: Inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras. Protégeme como a la pupila de tus ojos; escóndeme a la sombra de tus alas.

Oración colecta

Te pedimos, Señor, que tu gracia nunca nos abandone, para vivir entregados a tu servicio y experimentar siempre tu protección. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Concédenos, Padre, que este sacrificio salvador nos purifique de nuestros pecados y atraiga sobre nosotros tu poderosa ayuda. Por Jesucristo nuestro Señor.

Antífona de comunión

Señor, ¿quién se hospedará en tu carpa?, ¿quién habitará en tu santa montaña? El que procede rectamente y practica la justicia.

Oración después de la comunión

Te pedimos, Padre, que la sagrada participación en este sacramento renueve nuestra vida, nos purifique de nuestros pecados y nos otorgue tu protección. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo

Dios y Padre, maestro y guía de tu pueblo, aleja de él los pecados que lo acosan para que, agradándote siempre, viva seguro bajo tu protección. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio: Prefacio de Cuaresma. Misal

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia San Gabriel