Saltar al contenido

Orar

Jueves, 18 de febrero de 2027

Jueves de la 1ª semana de Cuaresma

Cuaresma · Morado

Las lecturas del día

Primera lectura

Señor, no tengo otra ayuda fuera de ti

Lectura del libro de Ester Est 4, 12. 14-16. 23-25

La reina Ester, presa de una angustia mortal, también buscó refugio en el Señor. Luego oró al Señor, Dios de Israel, diciendo:

«¡Señor mío, nuestro Rey, tú eres el Unico! Ven a socorrerme, porque estoy sola, no tengo otra ayuda fuera de ti y estoy expuesta al peligro. Yo aprendí desde mi infancia, en mi familia paterna, que tú, Señor, elegiste a Israel entre todos los pueblos, y a nuestros padres entre todos sus antepasados, para que fueran tu herencia eternamente. ¡Y tú has hecho por ellos lo que habías prometido!

¡Acuérdate, Señor, y manifiéstate en el momento de nuestra aflicción! Y a mí, dame valor, Rey de los dioses y Señor de todos los que tienen autoridad. Coloca en mis labios palabras armoniosas cuando me encuentre delante del león, y cámbiale el corazón para que deteste al que nos combate y acabe con él y con sus partidarios.

¡Líbranos de ellos con tu mano y ven a socorrerme, porque estoy sola, y no tengo a nadie fuera de ti, Señor! Tú, que lo conoces todo.»

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 137, 1-2a. 2bc-3. 7c-8

Me respondiste cada vez que te invoqué, Señor.

Te doy gracias, Señor, de todo corazón,

te cantaré en presencia de los ángeles.

Me postraré ante tu santo Templo. R.

Daré gracias a tu Nombre

por tu amor y tu fidelidad,

porque tu promesa ha superado tu renombre.

Me respondiste cada vez que te invoqué

y aumentaste la fuerza de mi alma. R.

Tu derecha me salva.

El Señor lo hará todo por mí.

Tu amor es eterno, Señor,

¡no abandones la obra de tus manos! R.

Versículo antes del Evangelio

Sal 50, 12a. 14a

Crea en mí, Dios mío, un corazón puro,

y devuélveme la alegría de tu salvación.

Evangelio

El que pide recibe

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo Mt 7, 7-12

Jesús dijo a sus discípulos:

«Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; llamen y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrirá.

¿Quién de ustedes, cuando su hijo le pide pan, le da una piedra? ¿O si le pide un pez, le da una serpiente? Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre celestial dará cosas buenas a aquellos que se las pidan!

Todo lo que deseen que los demás hagan por ustedes, háganlo por ellos: en esto consiste la Ley y los Profetas.»

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

Señor, escucha mis palabras, atiende a mis gemidos; oye mi clamor, mi Rey y mi Dios.

Oración colecta

Concédenos, Padre, pensar siempre con rectitud y obrar con diligencia, y ya que no podemos existir sin ti, danos la gracia de vivir según tu voluntad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Atiende los deseos de tu pueblo, Señor; y al escuchar nuestras plegarias y aceptar nuestras ofrendas, vuelve hacia ti nuestros corazones. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión

Todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrirá.

Oración después de la comunión

Señor y Dios nuestro, nos has dado estos santos misterios como fuerza y vigor para nuestra salvación; que ellos nos sirvan de ayuda ahora y siempre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo

Envía, Padre, tu ansiada misericordia a los que te suplican y concédeles con generosidad divina la gracia de saber lo que deben pedir para obtener lo que imploran. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio: Prefacio de Cuaresma. Misal

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia San Gabriel