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Lunes, 1 de junio de 2026

San Justino, mártir

Tiempo Ordinario · Rojo · Año par (II)

Las lecturas del día

Primera lectura

Se nos han concedido las más grandes y valiosas promesas, a fin de que lleguéis a participar de la naturaleza divina

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pedro 2Pe 1, 2-7

Hermanos:

Lleguen a ustedes la gracia y la paz en abundancia, por medio del conocimiento de Dios y de Jesucristo, nuestro Señor.

Su poder divino, en efecto, nos ha concedido gratuitamente todo lo necesario para la vida y la piedad, haciéndonos conocer a aquel que nos llamó por la fuerza de su propia gloria. Gracias a ella, se nos han concedido las más grandes y valiosas promesas, a fin de que ustedes lleguen a participar de la naturaleza divina, sustrayéndose a la corrupción que reina en el mundo a causa de los malos deseos.

Por esta misma razón, pongan todo el empeño posible en unir a la fe, la virtud; a la virtud, el conocimiento; al conocimiento, la templanza; a la templanza, la perseverancia; a la perseverancia, la piedad; a la piedad, el espíritu fraternal, y al espíritu fraternal, el amor.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 90, 1-2. 14-15a. 15b-16 (R.: cf. 2b)

Dios mío, confío en ti.

Tú que vives al amparo del Altísimo

y resides a la sombra del Todopoderoso,

di al Señor: «Mi refugio y mi baluarte,

mi Dios, en quien confío.» R.

«El se entregó a mí,

por eso, yo lo glorificaré;

lo protegeré, porque conoce mi Nombre;

me invocará, y yo le responderé. R.

Estará con él en el peligro,

lo defenderé y lo glorificaré;

le haré gozar de una larga vida

y le haré ver mi salvación.» R.

Aleluia

Cf. Ap 1, 5ab

Aleluia.

Jesucristo, eres el testigo fiel,

el primero que resucitó de entre los muertos;

nos amaste y nos purificaste de nuestro pecados,

por medio de tu sangre.

Aleluia.

Evangelio

Apoderándose del hijo amado, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos Mc 12, 1-12

Jesús se puso a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos:

«Un hombre plantó una viña, la cercó, cavó un lagar y construyó una torre de vigilancia. Después la arrendó a unos viñadores y se fue al extranjero.

A su debido tiempo, envió a un servidor para percibir de los viñadores la parte de los frutos que le correspondía. Pero ellos lo tomaron, lo golpearon y lo echaron con las manos vacías.

De nuevo les envió a otro servidor, y a este también lo maltrataron y lo llenaron de ultrajes. Envió a un tercero, y a este lo mataron. Y también golpearon o mataron a muchos otros.

Todavía le quedaba alguien, su hijo, a quien quería mucho, y lo mandó en último término, pensando: "Respetarán a mi hijo." Pero los viñadores se dijeron: "Este es el heredero: vamos a matarlo y la herencia será nuestra." Y apoderándose de él, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña.

¿Qué hará el dueño de la viña? Vendrá, acabará con los viñadores y entregará la viña a otros.

¿No han leído este pasaje de la Escritura: La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular: esta es la obra del Señor, admirable a nuestros ojos?»

Entonces buscaban la manera de detener a Jesús, porque comprendían que esta parábola la había dicho por ellos, pero tenían miedo de la multitud. Y dejándolo, se fueron.

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

Los malvados dijeron cosas vanas de mí, ignorando tu ley; pero yo daba testimonio de ti delante de los reyes, y no me avergonzaba. (T. P. Aleluia).

Oración colecta

Dios todopoderoso, que enseñaste al mártir

san Justino la ciencia incomparable de Jesucristo, por la locura de la cruz, concédenos por su intercesión que, rechazando los engaños del error, obtengamos la firmeza de la fe. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Concédenos, Señor, celebrar dignamente estos misterios que con tanta valentía defendió san Justino. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión

No quise saber nada, fuera de Jesucristo, y Jesucristo crucificado. (T. P. Aleluia).

Oración después de la comunión

Te pedimos, Padre, por este alimento celestial recibido, que, siguiendo las enseñanzas de san Justino, vivamos en continua acción de gracias. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia San Gabriel