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Orar

Domingo, 17 de mayo de 2026

7º domingo de Pascua

Tiempo Pascual · Blanco · Ciclo A

Las lecturas del día

Primera lectura

Íntimamente unidos, se dedicaban a la oración

Lectura de los Hechos de los apóstoles Hch 1, 12-14

Después que Jesús subió al cielo, los Apóstoles regresaron entonces del monte de los Olivos a Jerusalén: la distancia entre ambos sitios es la que está permitida recorrer en día sábado. Cuando llegaron a la ciudad, subieron a la sala donde solían reunirse. Eran Pedro, Juan, Santiago, Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé, Mateo, Santiago, hijo de Alfeo, Simón el Zelote y Judas, hijo de Santiago. Todos ellos, íntimamente unidos, se dedicaban a la oración, en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 26, 1. 4. 7-8a

Contemplaré la bondad del Señor en la tierra de los vivientes. O bien: Aleluia.

El Señor es mi luz y mi salvación,

¿a quién temeré?

El Señor es el baluarte de mi vida,

¿ante quién temblaré? R.

Una sola cosa he pedido al Señor,

y esto es lo que quiero:

vivir en la Casa del Señor

todos los días de mi vida,

para gozar de la dulzura del Señor

y contemplar su Templo. R.

¡Escucha, Señor, yo te invoco en alta voz,

apiádate de mí y respóndeme!

Mi corazón sabe que dijiste:

«Busquen mi rostro.» R.

Segunda lectura

Felices si son ultrajados por el nombre de Cristo

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro 1Pe 4, 13-16

Queridos hermanos:

Alégrense en la medida en que puedan compartir los sufrimientos de Cristo. Así, cuando se manifieste su gloria, ustedes también desbordarán de gozo y de alegría. Felices si son ultrajados por el nombre de Cristo, porque el Espíritu de gloria, el Espíritu de Dios, reposa sobre ustedes.

Que nadie tenga que sufrir como asesino, ladrón, malhechor o delator. Pero si sufre por ser cristiano, que no se avergüence y glorifique a Dios por llevar ese nombre.

Palabra de Dios.

Aleluia

Cf. Jn 14, 18

Aleluia.

Dice el Señor: No los dejaré huérfanos,

me voy y volveré a ustedes,

y se alegrará su corazón.

Aleluia.

Evangelio

Padre, glorifica a tu Hijo

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan Jn 17, 1-11a

Jesús levantó los ojos al cielo, diciendo:

«Padre, ha llegado la hora: glorifica a tu Hijo para que el Hijo te glorifique a ti, ya que le diste autoridad sobre todos los hombres, para que él diera Vida eterna a todos los que tú les has dado. Esta es la Vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a tu Enviado, Jesucristo.

Yo te he glorificado en la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste. Ahora, Padre, glorifícame junto a ti, con la gloria que yo tenía contigo antes que el mundo existiera.

Manifesté tu Nombre a los que separaste del mundo para confiármelos. Eran tuyos y me los diste, y ellos fueron fieles a tu palabra. Ahora saben que todo lo que me has dado viene de ti, porque les comuniqué las palabras que tú me diste: ellos han reconocido verdaderamente que yo salí de ti, y han creído que tú me enviaste.

Yo ruego por ellos: no ruego por el mundo, sino por los que me diste, porque son tuyos. Todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío, y en ellos he sido glorificado. Ya no estoy más en el mundo, pero ellos están en él; y yo vuelvo a ti.»

Palabra del Señor.

Leccionario · texto bíblico de «El Libro del Pueblo de Dios». Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Las oraciones de la Misa de hoy

Las antífonas y oraciones del Misal para este día, en el orden de la celebración.

Antífona de entrada

Escucha, Señor, la voz de mi clamor. Señor, mi corazón te habla, mis ojos te buscan. Yo busco tu rostro, Señor, no te ocultes de mí. Aleluia.

Oración colecta

Señor Dios, escucha nuestros ruegos, para que así como creemos que el Salvador de los hombres goza contigo de tu misma gloria, también experimentemos su presencia entre nosotros hasta el fin de los tiempos, como él mismo prometió. Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas

Recibe, Señor, las oraciones de tus fieles junto con estas ofrendas, haz que esta eucaristía, celebrada con amor, nos lleve a la gloria del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión

Te ruego, Padre, que sean uno, como nosotros somos uno. Aleluia.

Oración después de la comunión

Escúchanos, Dios y Salvador nuestro, y, por estos sagrados misterios, concédenos la gracia de creer que el todo cuerpo de la Iglesia llegará un día, allí donde le ha precedido su Cabeza, Cristo Jesús. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio: Prefacio de la Ascensión I o II.. Misal

Misal Romano, 3ª edición típica — aprobado para Chile (Prot. N. 453/08/L, 7 de julio de 2008). Publicado con autorización del Arzobispado de Santiago.

Lecturas del día — Parroquia San Gabriel